Fuerte testimonio de Jenifer Mejía, integrante de ATE CDP, fue una de las víctimas de la represión policial, tras haberles llevado comida a los empleados municipales, y terminó golpeada.

Hoy en la madrugada, se presentó la policía en el kilómetro cero, y quiso reprimir a compañeros municipales, Roberto Macho llegó y negociaron con la mediadora, que quince personas iban a acompañar a los compañeros municipales.

Llegué a las 10:00 de la mañana, y estaban los chicos municipales encadenados, cuando uno de los compañeros vió a la mediadora a media cuadra del kilómetro cero, y empieza a decir que se venía la represión policial, cuando empiezan a llegar móviles policiales.

Uno de los compañeros municipales, que hace seis meses le dio un infarto y quien tiene problemas cardíacos, entró en crisis, cayo al suelo, de milagro pasó una medica para asistirlo, pero nosotros estábamos rodeados por infantería y policías, la policía llamó a la ambulancia, la ambulancia llegó 25 minutos después, pero gracias a Dios pudieron controlar a este hombre.

Cuando se lo llevan, a los veinte minutos se acerca la policía para reprimir y nosotros como una medida pacífica nos sentamos en el suelo, la policía nos dijo que nos levantáramos, le dijimos que no, y ahí se me acercó una mujer policía, me agarró del brazo fuerte y comenzaron a estrujarme para levantarme como no pudieron levantarme, vinieron mujeres y hombres policías y me arrastraron por toda la calle, estoy muy adolorida de la espalda, me duele el estómago, me duelo muchísimo la pierna derecha, mis brazos no lo soporto, sobre todo yo tengo una cirugía en la mano izquierda, y cuando me estaban arrastrando yo les pedía que no me lastimaran la mano, en un primer momento me soltaron, pero después para obligarme a levantarme y meterme en el móvil me volvieron a agarrar de la mano, a una compañera municipal cuando vio que me estaban agrediendo para poderme levantar, ella intercedió y también la golpearon, la tiraron al suelo y le dieron un golpe en la cabeza, ella tiene un riñón.

Nos subieron a todas al móvil, a la secretaria adjunta del gremio, le dieron varios golpes, entre esos en la cara, ella se desmayó de los golpes que le dieron, a otra compañera un hombre policía le dio un golpe en la cara con el puño cerrado.

Otra vez más los compañeros municipales fueron reprimidos, otra vez violentados, asistieron abogados en las diferentes comisarías y nos pudieron sacar a las horas, cuando estábamos en el calabozo eramos nueve mujeres, teníamos que hacer pichi en una letrina, fue una médica que no nos revisó, solo las lesiones visibles.

Una compañera tenía dolor en la pierna, y le hicieron bajar los pantalones en presencia de dos policías masculinos, viendo como hacían que esta señora se bajara los pantalones para que vieran las lesiones, en vez de llevarla al baño, y la policía médica, tenía que exponerla y avergonzarla delante de todos, a una compañera que tiene epilepsia se apiadaron y le dieron los medicamentos a ella, fue bastante, bastante agresivo.

Fuimos a la comisaría tercera, todas las personas que sufrimos lesiones, para realizar la denuncia pertinente y no nos quisieron tomar las denuncias ni las declaraciones, y el gremio nos llevó al sindicato para que un médico constatara las denuncias y el abogado haga las denuncias, para que así nos cite el médico forense para constatar las lesiones, pero yo sinceramente me siento muy mal, me duele muchísimo el cuerpo.