derrames cloacales

Para evitar otro colapso cloacal Irrigación suspende nuevas conexiones en cuatro departamentos

La decisión fue confirmada por el superintendente de Irrigación, Sergio Marinelli, quien explicó que la infraestructura actual ha llegado a un punto crítico y requiere importantes obras para recuperar capacidad operativa.

El problema del sistema cloacal en varios sectores de Mendoza, no cesa, debido a la falta de infraestructura y abandono estatal, llegando al punto, por ejemplo, de declarar la emergencia ambiental y sanitaria por derrame cloacal en Guaymallén, y como consecuencia el titular de Aysam, Humberto Daniel Mingorance fue procesado, por aguas servidas y abandono estatal, que tiene como principales perjudicados a las y los vecinos. 

Por esta situación y más, el Departamento General de Irrigación dispuso la suspensión de nuevas conexiones cloacales en cuatro departamentos del Gran Mendoza debido a la saturación del sistema troncal que transporta los líquidos residuales hacia las plantas de tratamiento.

La medida alcanza a nuevas construcciones en Luján de Cuyo, Maipú, Guaymallén y el sector este de Godoy Cruz, y podría extenderse por al menos dos años.

La decisión fue confirmada por el superintendente de Irrigación, Sergio Marinelli, quien explicó que la infraestructura actual ha llegado a un punto crítico y requiere importantes obras para recuperar capacidad operativa.

«Estamos hablando de aproximadamente dos años porque hay que terminar de construir un segundo colector Colonia, con dos etapas, y completar además el que actualmente se encuentra en ejecución. Eso permitirá aliviar el caudal que hoy transporta la cloaca máxima de la cuenca Paramillos», señaló el funcionario durante una entrevista radial.

Frenar obras para evitar más derrames

La resolución de frenar nuevas obras se fundamenta en informes técnicos que advierten sobre desbordes activos y deficiencias estructurales en el sistema.

Según Irrigación, incorporar nuevos vuelcos de efluentes podría profundizar los problemas existentes y comprometer la prestación del servicio.

«Si le seguimos echando más líquido, agrandamos el problema», reconoció Marinelli al describir el estado de la red.

A partir de esta disposición, Aguas Mendocinas (AYSAM) tendrá la responsabilidad de evaluar y autorizar cualquier nueva factibilidad cloacal. 

Irrigación ordenó a la empresa estatal que no otorgue nuevas habilitaciones hasta demostrar técnicamente que la infraestructura puede soportar una mayor carga.

La medida también impacta sobre los municipios de Luján de Cuyo y Maipú, que cuentan con sistemas propios de recolección de líquidos cloacales, pero entregan esos efluentes a AYSAM para su transporte y tratamiento final.

«A Luján y a Maipú les hemos indicado que soliciten la factibilidad a AYSAM. A partir de ahora es la empresa la que tiene la llave para aprobar o rechazar nuevas conexiones, ya sean propias o las que provengan de esos municipios», explicó Marinelli.

Cuando el ajuste en sectores públicos comienza a traer consecuencias 

El titular de Irrigación admitió además que la decisión podría haberse adoptado antes para evitar una mayor presión sobre la infraestructura. 

Sin embargo, recordó que hasta septiembre de 2024 esa facultad correspondía al Ente Provincial del Agua y de Saneamiento (EPAS), organismo que fue disuelto por el Gobierno provincial. Posteriormente, esas competencias fueron transferidas a Irrigación.

En paralelo, el organismo aprobó un nuevo reglamento para operadores y usuarios de los servicios públicos de agua potable y saneamiento. 

La normativa busca modernizar y unificar los criterios que regulan la prestación de estos servicios esenciales en Mendoza, en un contexto marcado por la necesidad de ampliar y actualizar la infraestructura sanitaria de la provincia.

Esta nota habla de:

Nuestras recomendaciones