Denuncian disciplinamiento y censura sobre el periodismo por parte del gobierno de Milei
La Coordinadora en Defensa de los Ferrocarriles y la Soberanía se expresó con preocupación ante el avance de políticas y prácticas de censura a la prensa por parte del gobierno libertario.
Luego que el presidente Javier Milei prohibiera el ingreso de la prensa a Casa Rosada, la Coordinadora en Defensa de los Ferrocarriles y la Soberanía expresó en un escrito su profunda preocupación ante el avance de políticas y prácticas de disciplinamiento y censura sobre el periodismo en la Argentina.
Comunicado de la Coordinadora en Defensa de los Ferrocarriles y la Soberanía
Desde la Coordinadora en Defensa de los Ferrocarriles y la Soberanía expresamos nuestra profunda preocupación ante el avance de políticas y prácticas que implican un claro intento de disciplinamiento y censura sobre el periodismo en la Argentina.
Observamos con alarma cómo el gobierno nacional intensifica una estrategia de confrontación con los medios y periodistas críticos, generando un clima de hostigamiento que busca condicionar la libertad de informar. Este accionar no es un hecho aislado, sino parte de una lógica más amplia que impacta directamente sobre el derecho del pueblo a estar informado y a participar plenamente en la vida democrática.
En este escenario, advertimos también la creciente injerencia de intereses tecnológicos globales asociados a figuras como Peter Thiel, cuyas concepciones sobre el manejo de datos, la vigilancia y el control de plataformas digitales plantean serias amenazas para la soberanía informativa. El avance de estos actores sobre las estructuras digitales no sólo compromete la independencia de los medios, sino también la libertad de expresión en las redes sociales, espacios fundamentales de participación popular.
Las plataformas digitales, lejos de ser territorios neutrales, comienzan a evidenciar mecanismos de restricción, opacidad algorítmica y segmentación que pueden silenciar voces, limitar el alcance de contenidos y moldear la opinión pública. Esto constituye un riesgo concreto para la democracia, en tanto reduce la pluralidad y condiciona el debate colectivo.
Desde nuestra Coordinadora sostenemos que la defensa de los ferrocarriles como patrimonio estratégico está íntimamente ligada a la defensa de la soberanía en todas sus dimensiones, incluida la soberanía comunicacional. No puede haber un país verdaderamente libre si su pueblo no puede expresarse ni acceder a información sin condicionamientos.
Denunciamos que este entramado entre poder político, intereses económicos concentrados y plataformas tecnológicas configura una forma de avance sobre derechos esenciales que algunos ya caracterizan como una "dictadura civil", en tanto no requiere de mecanismos tradicionales de coerción para limitar libertades, sino que opera sobre el control de la palabra, la información y la participación.
Convocamos a la ciudadanía, a las organizaciones sociales, a los trabajadores de prensa y a todos los sectores comprometidos con la democracia a mantenerse en estado de alerta y a defender activamente la libertad de expresión y el derecho a la información.
Sin prensa libre y sin participación digital plena, no hay democracia posible. Y sin soberanía, no hay Nación.





