El "plan Caputo" frente al espejo: por qué la falta de pesos y el techo de los dólares propios ponen en alerta a la economía

Un profundo análisis del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) advierte sobre las grietas en la estrategia del Gobierno. El Banco Central compra dólares pero no logra retenerlos, la gente sigue rechazando el peso y el financiamiento con ahorros locales empezó a mostrar señales de cansancio. ¿Qué pasará cuando lleguen los grandes vencimientos de deuda?

Hernán Ansuini
Periodista y analista. Escritor. Trabajó en Radio La Red Mendoza y Radio Nihuil. Participó en Radio AM 750, programa de Victor Hugo Morales.

El primer trimestre del año dejó una foto agridulce para el equipo económico. Mientras el discurso oficial celebra el orden en las cuentas, el último informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) revela una realidad más compleja: el motor de la economía no arranca, los pesos "queman" en las manos de los argentinos y la estrategia de usar dólares del mercado interno para pagar deudas está llegando a su límite.

A continuación, desglosamos los puntos clave de un informe que pone en duda la sostenibilidad del modelo actual y advierte sobre un horizonte de vencimientos de deuda que todavía no tiene un plan claro de pago.

Economía en alerta: La recaudación de impuestos viene cayendo en picada porque la gente consume menos y las empresas producen menos.

Economía en alerta: La recaudación de impuestos viene cayendo en picada porque la gente consume menos y las empresas producen menos.

La "aspiradora" que no genera confianza

Para entender lo que pasa en el bolsillo, hay que mirar qué hizo el Banco Central (BCRA) estos meses. La entidad emitió una montaña de dinero ($6,2 billones) para comprar dólares. Sin embargo, para evitar que esos pesos inundaran la calle y dispararan más la inflación, el Tesoro tuvo que "aspirarlos" (lo que técnicamente se llama esterilizar) casi en su totalidad.

El Gobierno prometió que esta dinámica se daría porque la gente volvería a confiar en el peso y demandaría más moneda nacional. Pero el informe de CEPA es contundente: la remonetización no ocurrió. En términos reales, la cantidad de efectivo y dinero en cuentas corrientes cayó. En criollo: la economía no quiere pesos.

Alerta: ¿Por qué la falta de pesos y el techo de los dólares propios ponen en alerta a la economía?

Alerta: ¿Por qué la falta de pesos y el techo de los dólares propios ponen en alerta a la economía?

¿Por qué sucede esto? Porque con una inflación que acumuló casi un 6% en solo dos meses (enero y febrero) y una actividad económica que sigue planchada, nadie quiere quedarse con una moneda que pierde valor día a día. El presidente Milei parece convencido de que "dejar los pesos en la calle" es peligroso, pero esa misma escasez de dinero es la que hoy contribuye a que el consumo no repunte.

El límite de los "dólares encepados"

Hasta ahora, el ministro Luis Caputo venía logrando financiarse pidiéndole prestado a los propios argentinos. En lugar de ir a buscar dólares al exterior -algo que todavía el mundo no nos permite-, el Gobierno lanzó bonos para captar los dólares que están "atrapados" dentro del sistema local (en bancos o fondos de inversión).

Sin embargo, la última licitación de marzo encendió una luz de alerta. Por primera vez, el Gobierno no pudo conseguir todo el dinero que buscaba. En los nuevos bonos (como el AO28), quedaron ofertas vacantes.

Esto demuestra, según el CEPA, que la estrategia de los "dólares encepados" se está agotando. Los ahorristas y las empresas locales ya le prestaron al Estado una gran parte de lo que tenían, y ahora el margen para seguir sacando dólares de ahí es cada vez más chico. Es como si el Gobierno estuviera intentando sacar agua de un pozo que empezó a mostrar el fondo.

¿Por qué no baja el Riesgo País?

El ministro Caputo suele decir que el Riesgo País -ese termómetro que mide qué tan peligroso es prestarle a Argentina- no baja por "problemas políticos". Sin embargo, el CEPA identifica razones mucho más concretas y económicas que el Ministerio prefiere no mencionar:

  1. Dólares que entran y salen: Es cierto que el Banco Central compra divisas, pero no logra guardarlas bajo llave. Cada vez que el Tesoro tiene que pagar una deuda, le pide esos dólares al Central. En lo que va del año, ya se fueron más de USD 3.600 millones por esta vía. Además, para cubrir pagos en enero, el Gobierno tuvo que pedir un préstamo rápido a bancos extranjeros (el famoso REPO), lo cual es pan para hoy y hambre para mañana.
  2. Un superávit que pende de un hilo: El famoso "ajuste" que permite tener superávit fiscal se está volviendo difícil de sostener. La recaudación de impuestos viene cayendo en picada porque la gente consume menos y las empresas producen menos. Si no hay ingresos, el superávit se termina borrando.
  3. La inflación no se rinde: Aunque el Gobierno quiere mostrar que los precios bajan, la realidad es que la inflación "núcleo" (la que no depende de aumentos estacionales) sigue estancada en torno al 2% mensual y no logra romper ese piso. Incluso, se sospecha que el IPC se está "pisando" al posponer aumentos de tarifas para que el número final no asuste tanto.

El muro de los vencimientos

El gran signo de pregunta que deja el informe de CEPA es cómo se va a pagar lo que viene. En los próximos tres meses vencen USD 4.200 millones. El Gobierno espera recaudar algo con sus licitaciones, pero el cálculo indica que le van a faltar al menos USD 1.200 millones, que probablemente tendrá que sacar de las ya flacas reservas del Banco Central.

Pero el verdadero problema está un poco más allá: en 2027 los vencimientos saltan a los USD 9.200 millones. Hasta el momento, el equipo económico no ha dado ni una pista de dónde saldrá ese dinero si el mercado internacional sigue cerrado y los dólares locales se terminan de agotar.

En conclusión, el informe del CEPA describe un modelo que sobrevive gracias a maniobras de corto plazo, pero que carece de un plan de fondo para que la economía real -la de las pymes y los trabajadores- vuelva a ver la luz al final del túnel.

En los próximos tres meses vencen USD 4.200 millones: el gobierno probablemente tendrá que sacar de las ya flacas reservas del Banco Central.

En los próximos tres meses vencen USD 4.200 millones: el gobierno probablemente tendrá que sacar de las ya flacas reservas del Banco Central.

La cosecha gruesa: ¿una solución definitiva o un alivio transitorio?

Con la llegada de abril, la liquidación de soja y maíz es vista como la gran esperanza del Gobierno para engrosar las reservas. Sin embargo, el informe de CEPA advierte que la oferta neta será limitada, ya que gran parte de los dólares se utilizarán para cerrar apuestas de carry trade, con unos USD 4.544 millones ya comprometidos en exportaciones adelantadas y deudas comerciales.

La conclusión del análisis señala que, sin confianza para evitar que los productores vuelvan a comprar divisas, la liquidación del campo no garantiza un alivio duradero. CEPA anticipa que el ritmo de acumulación de reservas caerá en el segundo semestre, debilitando la posición financiera del Gobierno hacia 2027 y aumentando la presión sobre el tipo de cambio.

¿Llega el auxilio de Washington? Las crisis internas de Trump y el riesgo de que el "rescate Bessent" no se concrete en 2026

El equipo económico de Luis Caputo proyecta un salvataje financiero estadounidense liderado por Scott Bessent para 2026, emulando la asistencia recibida en 2025. Sin embargo, este respaldo depende del poder político de Donald Trump, actualmente debilitado por una inflación al 4,4% anualizada a inicios de 2026, precios de combustible altos y un enfriamiento abrupto del mercado laboral, según indica el texto.

Puntos clave:

  • Inflación y aranceles: Las políticas arancelarias de Trump han elevado la inflación, afectando su aprobación.
  • Desempleo en ascenso: La creación de empleo se desplomó de 2.5 millones en 2023 a 116,000 en 2025.
  • Limitaciones políticas: Conflictos con la Corte Suprema por aranceles ilegales y posibles juicios políticos complican el apoyo exterior

Para completar el panorama internacional que condiciona el auxilio a la Argentina, el informe de CEPA pone el foco en la política exterior de la Casa Blanca.

La gestión de Trump busca desesperadamente victorias políticas de cara a las elecciones de noviembre. Recientemente, se alcanzó un principio de cese al fuego en Medio Oriente, lo que provocó una caída en el precio internacional del petróleo. Sin embargo, el informe advierte que no está claro que el mandatario pueda capitalizar este evento como un éxito propio ante su electorado.

La principal preocupación es el impacto doméstico: el galón de combustible en EE.UU. superó los 4 dólares, una barrera que históricamente solo se rompió en crisis profundas como la de 2008 o el inicio de la guerra en Ucrania. Este encarecimiento de la energía, sumado a una inflación que ya corre al 4,4% anualizado, erosiona la imagen de Trump y pone en duda su capacidad de sostener un apoyo financiero discrecional hacia el gobierno de Milei si su propio poder político continúa debilitándose en el Congreso y las encuestas.

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