Si hubiera justicia la deuda con el FMI no debería ser pagada. Pero la justicia es un instrumento más del poder. Así se expresó el analista en política internacional Juan Manuel Gispert durante el programa Muchas Gracias.

Respecto del endeudamiento internacional, el analista se expresó acerca del préstamo en dólares que pidió el gobierno de Mendoza durante la gestión de Alfredo Cornejo.

En su análisis, Gispert lo vinculó con el pacto fiscal firmado ayer por la presidencia y 23 provincias. El licenciado explicó que “la autonomía de las provincias generó un desorden tributario que no permite a las empresas expandirse en distintas provincias. Lo que se busca, de alguna manera, es darle un órden. El pacto fiscal de Macri buscaba eliminar los ingresos brutos que es uno de los impuestos más distorsivos porque se paga por facturar, más allá si se tiene ganancia o no”.

En ese sentido, Gispert explicó que este nuevo pacto fiscal plantea topes a las alícuotas de ingresos brutos y detalló cómo van cambiando los porcentajes según la actividad sea más o menos productiva. Y se aclara que “las provincias no pueden endeudarse en dólares, salvo con los organismos multilaterales que prestan dinero para realizar obras”.

El hecho de que todas las provincias firmarán el pacto fiscal, profundizó la división entre el radicalismo y el PRO, ya que Rodríguez Larreta no firmó el pacto fiscal. Sin embargo, “es un triunfo para el gobierno porque la firma del pacto fiscal significa más recursos para las provincias”.

Gispert comentó que el impuesto a las herencias, que en este pacto fiscal se propone aplicar a las provincias, ya existe desde el siglo pasado en nuestro país, pero había sido derogado por Martínez de Hoz en la dictadura.