Viernes 11 de noviembre, un día de gran significación para las Mujeres en Argentina, ya que en 1951 por primera vez pudieron expresar su voluntad política mediante el sufragio, ahora sí de manera universal,  fue la fecha elegida para conocer letras mendocinas en formato de libro.

Este día y muy probablemente por oficio de la casualidad,  en el ahora «Museo de la Educación»  edificio que albergó durante años a la Escuela Mitre, se realizó la presentación del libro Unas cuantas mujeres, relatos breves. de la escritora y profesora de letras Bettina Ridois.

Un nuevo ejemplar de la editorial mendocina Jagüel, de su colección «mujeres sin bordes» fue el motivo de reunión. Junto a la autora, Bettina Ridois, la responsable de la edición Bettina Ballarini y la presencia en la misma mesa de Cecilia Lacón, Adriana Videla , Lizzie Da Cortá. Además del canto de  Marcelo Da Cortá. En la misma sala y bien exhibidas, pinturas de Gabriela Gez.

Una amable diagramación, tipografías de tamaño generoso, apto para quienes no prescindimos de lentes , le dan forma a estos relatos que ocupan poco más de 50 páginas. Según la propia autora, esta narrativa encaja en el género de historias ficcionadas. La simpleza de su lenguaje igual navega por aguas agitadas del océano cotidiano de experiencias, amores, desamores, esperas y desesperaciones.

La sala asignada para esta presentación se colmó e inclusive quedaron personas afuera. En este caso podemos arriesgarnos en decir que esto obedece a los afectos, ya que es su primera obra, y será el desandar de este libro lo que indique cuántos podrán asistir a una otra presentación.  Ocurre que la presentación de un libro opera como el portal de lo que fue (concluyó el propósito de darle forma y espesura a las ideas) y lo que vendrá: lectoras y lectores sumergiéndose en la propuesta del texto.

Bettina Ridois junto al médico intendente Daniel Orozco y a la derecha: Luli Gabrielli, la autora Bettina Ridois, Florencia Zanettini y el dirigente demócrata Richard Battagión

Algunas figuras conspicuas de la política local completaban la escena y no porque el libro aborde cuestiones ideológicas de modo elocuente -sabemos de la imposibilidad de sustraer la ideología de cualquier material- sino, según dijeron, han sido compañeros en la escuela secundaria. Conociendo la adhesión que la escritora ha expresado en favor del oficialismo provincial actual, públicamente, obliga a pensar que convergen ambos motivos: recuerdos y actualidad.

Agradecemos especialmente a Alejandro Soldati que permitió la publicación de las fotografías personales que ilustran esta nota.