Una contradicción, por el contrario, es una proposición que es necesariamente falsa en cualquier contexto, porque afirma dos cosas incompatibles y que no podrían darse a la vez.

La legisladora Hebe Casado ocupa una banca en la Cámara de Diputados, representa al cuarto distrito y es del PRO.

En las redes sociales fue tendencia, debido a una frase donde comparó las personas fallecidas en época de pandemia, con los desaparecidos en la última dictadura cívico-militar.

La frase de la diputada Casado, fue el comienzo de una catarata de respuestas, que generaron repudio, a una frase tan polémica como repudiable.

El 24 de abril 2.017 elotro.com.ar  publicaba una nota, cuyo título era:

Sr. Gobernador: ¿son 30.000 los desaparecidos?

Alfredo Cornejo visitaba ex centro clandestino de detención “D2”, para conmemorar los 32 años del inicio de los Juicios a las Juntas Militares. En conferencia de prensa, se mostraba molesto y vacilante ante una pregunta sobre la dimensión del genocidio en la Argentina, e intentaba descalificar al periodista.

Ante la consulta del periodista, el ex mandatario provincial expresaba “En la Argentina hubo los desaparecidos que se registraron y otros que no están registrados, y el número está indeterminado”.

Sr. Gobernador: ¿son 30.000 los desaparecidos?

Sin embargo, en la retórica cornejista, suelen aflorar las contradicciones, que no hacen más que incrementar la grieta entre los mendocinos.

La clase política, es responsable de lo que sucede en Mendoza, pero nadie es culpable de que una pandemia, amenace no solo a Mendoza, sino a un país, como al mundo entero.

Pero la peor pandemia, es el hambre, la pobreza, el desempleo, y las contradicciones, cuyos abanderados principales, hacen de la retórica un medio para construir poder, a costa de un pueblo.

La prepotencia y las contradicciones, han hecho de la provincia de Mendoza, una provincia sin futuro, sin recursos, cuyos referentes no están a la altura de llevar  a cabo una transformación profunda, y sistemática, que incida directamente en el bienestar de toda la sociedad mendocina.

El 24 de marzo del 2.012, el por entonces intendente de Godoy Cruz, encabezaba un acto, junto a Sara y Rosario, hermanas de Juan Antonio Gutiérrez Zazhu, descubrían una baldosa en la vereda de la casa que habitó Juan Antonio, secuestrado y desaparecido en 1.976.

En dicho acto, el ex gobernador de la provincia, Alfredo Cornejo expresaba:

«Hemos realizado diversas actividades para conmemorar el 24 de marzo y sabemos que muchos otros como Juan Gutiérrez Zazhu, merecen ser homenajeados, no solo por el sufrimiento de ellos como militantes, sino por todos los desaparecidos. Tenemos que seguir trabajando en la concientización de la ciudadanía, para que nunca más suceda algo así, por eso esta baldosa en esta calle de nuestro departamento, para que cuando los vecinos caminen por aquí sepan, que aquí vivió uno de los 30.000 desaparecidos”.

Contradicciones, pérdida de la memoria, y frases repudiables, forman parte de un mismo espacio político, que no hace más que acrecentar una grieta absurda, cuyo principal damnificada, es la sociedad mendocina.