De la recuperación al derrumbe: cómo el bolsillo mendocino se fue vaciando desde 2017
En 2015, Mendoza no era ajena a los problemas sociales de la Argentina, pero tampoco estaba en su peor momento. La pobreza rondaba niveles manejables dentro del contexto histórico del país. Sin embargo, lo que siguió en los años posteriores fue un proceso de deterioro progresivo que terminó consolidando un nuevo piso mucho más alto.
- Entre 2017 y 2025, Mendoza pasó de una baja transitoria de la pobreza a un deterioro estructural del ingreso.
- La crisis cambiaria de 2018 marcó el quiebre: los salarios dejaron de ganarle a la inflación.
- Desde entonces, el empleo creció pero no evitó el avance de la pobreza y la precarización.
- Aunque en 2025 hay una mejora estadística, el poder adquisitivo sigue débil y la desigualdad en aumento.
Mendoza: del alivio pasajero al deterioro sostenido (2015-2025)
En 2015, Mendoza no era ajena a los problemas sociales de la Argentina, pero tampoco estaba en su peor momento. La pobreza rondaba niveles manejables dentro del contexto histórico del país. Sin embargo, lo que siguió en los años posteriores fue un proceso de deterioro progresivo que terminó consolidando un nuevo piso mucho más alto. La clave para entenderlo no está solo en los porcentajes, sino en cómo se fue erosionando el poder de compra y la vida cotidiana de los mendocinos.
Una década cuesta abajo: pobreza, inflación y el deterioro del ingreso en Mendoza.
Serie histórica de pobreza y gobiernos
| Año | Pobreza (%) Mendoza | Gobierno provincial | Gobierno nacional | Contexto |
| 2016 | 35,3 | Alfredo Cornejo | Mauricio Macri | ajuste inicial |
| 2017 | 27,1 | Cornejo | Macri | crecimiento |
| 2018 | 36,2 | Cornejo | Macri | crisis cambiaria |
| 2019 | 42,1 | Cornejo | Macri | recesión |
| 2020 | 42,4 | Rodolfo Suarez | Alberto Fernández | pandemia |
| 2021 | 41,1 | Suarez | Fernández | rebote |
| 2022 | 40,1 | Suarez | Fernández | estancamiento |
| 2023 | 41,6 | Suarez | Fernández | inflación alta |
| 2024 | 38,9 | Cornejo | Javier Milei | ajuste + desinflación |
| 2025* | 31,9 | Cornejo | Milei | mejora parcial |
* 2025 corresponde a estimaciones del Gran Mendoza (serie no cerrada anual). Fuente principal: DEIE Mendoza; informes de Universidad Católica Argentina; prensa económica regional.
2015-2017: un alivio breve que no cambió la estructura
Durante los primeros años de gestión de Alfredo Cornejo en la provincia y Mauricio Macri a nivel nacional, se produjo una mejora visible en los indicadores.
La pobreza bajó de alrededor del 35% en 2016 a cerca del 27% en 2017. Fue el punto más bajo de toda la década.
Pero ese alivio tuvo bases frágiles. La economía creció ese año y el empleo repuntó levemente, lo que permitió recuperar ingresos reales tras el impacto inicial de la inflación de 2016. Sin embargo, no hubo transformaciones estructurales: el mercado laboral seguía siendo precario y los salarios dependían fuertemente de la estabilidad macroeconómica.
En términos concretos para el bolsillo:
- En 2016, la inflación licuó ingresos,
- En 2017, hubo una recuperación parcial del salario real,
- El margen de ahorro siguió siendo muy bajo.
Fue, en retrospectiva, una mejora coyuntural, no sostenible.
2018-2019: el quiebre que cambió todo
El punto de inflexión llegó con la crisis cambiaria de 2018. La devaluación disparó la inflación y los salarios comenzaron a perder poder adquisitivo de forma acelerada.
Para 2019, la pobreza en Mendoza había saltado a más del 40%. Ese aumento no fue solo estadístico: marcó un cambio profundo en la vida cotidiana.
Qué pasó en el bolsillo:
- Los precios crecían más rápido que los sueldos,
- Aumentaron tarifas de servicios básicos,
- Se encarecieron alimentos y transporte,
- Muchas familias comenzaron a endeudarse para consumir.
El ingreso dejó de alcanzar no solo para ahorrar, sino incluso para sostener niveles básicos de consumo.
Este período es clave porque establece un nuevo piso: Mendoza entra en una etapa de pobreza estructural alta que ya no logra revertir.
2020: la pandemia y la supervivencia
Con la llegada del COVID-19, bajo la gestión de Rodolfo Suarez y Alberto Fernández, la economía sufrió un shock sin precedentes.
La pobreza se mantuvo en niveles similares (alrededor del 42%), pero esto no significa estabilidad: en realidad, hubo una fuerte caída de ingresos que fue parcialmente compensada por la asistencia estatal.
En la vida diaria:
- Miles de trabajadores informales perdieron ingresos,
- El Estado reemplazó parcialmente esos ingresos (IFE, ayudas),
- Se redujo el consumo a lo esencial.
El bolsillo cambió de lógica: De consumo a supervivencia.
- Aunque en 2025 hay una mejora estadística, el poder adquisitivo sigue débil y la desigualdad en aumento.
2021-2023: trabajar ya no garantiza salir de la pobreza
Tras la pandemia, la economía rebotó, pero el problema de fondo se mantuvo: la inflación alta.
Durante estos años, la pobreza en Mendoza se mantuvo alrededor del 40%, sin mejoras significativas.
Lo más relevante:
- Aumentó el empleo,
- También aumentó la pobreza.
Esto revela un fenómeno crítico: los trabajadores pobres.
En términos de bolsillo:
- Los salarios perdían sistemáticamente contra la inflación,
- Se redujo el consumo de alimentos de calidad,
- Se postergaron gastos en salud, educación y vivienda.
Muchas familias dejaron de proyectar a futuro. El ingreso pasó a cubrir apenas el presente.
2024-2025: mejora estadística, fragilidad real
Con el regreso de Alfredo Cornejo y la llegada de Javier Milei, se implementó un fuerte ajuste económico.
Inicialmente, el impacto fue negativo:
- caída del poder adquisitivo,
- aumento de la pobreza a nivel nacional.
Pero hacia fines de 2024 y en 2025, la desaceleración de la inflación permitió una recuperación parcial.
La pobreza bajó, pero con matices importantes.
En el bolsillo:
- Mejora relativa del salario frente a precios,
- Pero con ingresos aún muy bajos,
- Crece la desigualdad.
Dato clave:
- Baja la pobreza promedio,
- Aumenta la indigencia.
Esto indica que los sectores más vulnerables quedaron aún más rezagados.
El hilo conductor: el deterioro del ingreso
A lo largo de toda la década, hay un factor que explica el proceso: la pérdida sostenida del poder adquisitivo.
En Mendoza:
- Los salarios no lograron seguir el ritmo de la inflación
- El empleo se volvió más precario
- El costo de vida subió de forma constante
Esto generó un cambio profundo:
Antes (pre-2018)
- El ingreso alcanzaba con dificultad
- Pero permitía cierta estabilidad
Después (post-2018)
- El ingreso alcanza cada vez menos
- Se vuelve inestable
- Obliga a recortar consumo esencial
Conclusión
El deterioro de la pobreza en Mendoza no fue abrupto, sino acumulativo.
Comenzó con un alivio breve, se quebró con la crisis de 2018 y se consolidó con la inflación persistente de los años siguientes.
Hoy, el problema no es solo cuántos pobres hay, sino cómo viven:
- Hogares más endeudados,
- Menor consumo,
- Menor calidad de vida.
La pobreza dejó de ser un fenómeno excepcional y pasó a formar parte de la normalidad económica de la provincia.








