Tal como lo pidieron: sobreseyeron a los rugbiers franceses
Los jugadores de las Selección de Rugby de Francia, imputados por violación, fueron sobreseídos. El juicio previo desde algunos medios, a pedido, ya lo anticipaba.
Una de Arenas
La jueza Eleonora Graciela Antonieta Arenas, luego de algunos días de análisis, arribó a la conclusión de que no existió violación sobre la mujer que denunció tal abuso. Según se deduce en aquella madrugada de Julio, la relación fue consentida
Cúneo Libarona, por tv
En la audiencia que se realizó en el Polo Judicial de Mendoza, no estuvo la abogada querellante, Natacha Romano, pero sí el hermano de la denunciante, que es un profesional del Derecho. Por parte de Auradau y Jegou, los miembros del seleccionado mayor de rugby francés, se hicieron presentes Germán Hnatow y Eliana Rivero mientras que el hermano del ministro de Justicia de la Nación, Rafel Cúneo Libarona, lo hizo de manera virtual
Fraternidad y liberta, sí. Igualdad, no
Sin abrir opinión sobre la resolución de la Jueza Arenas, que pudo definir la inocencia de los deportistas galos, este caso acumula para los antecedentes de la administración judicial de Mendoza otras singularidades. La velocidad en el proceso de una causa penal de este tenor ,es récord. Los propios imputados deben envidiar la agilidad de la Justicia para que les otorgaran el beneficio de "prisión domiciliaria", algo que en muchos casos se impide con argumentos cuando no absurdos, contradictorios y nocivos, un buen ejemplo de esto es el de un docente de artes marciales, tema que hemos abordado profusamente, aquí :
La libertad, ahora en toda su magnitud
La notoria ausencia de igualdad también es asunto de los medios y de otros actores. La divulgación temprana de material probatorio no constituye -de parte de periodistas y medios- un delito, a propósito se garantiza la libertad que existe en materia de expresión. Pero esa libertad usada con fines no dichos, ayuda a seguir deteriorando el tejido social. Podría tratarse de la pericia, astucia e idoneidad periodística, pero cuando se divulga material a pedido, y además, se mutila una prueba (como pudo pasar con los audios de la causa de los rugbiers) la libertad sólo beneficia a una de las partes y lo peor, perjudica a la otra. Si no se pueden probar homicidios flagrantes, sería una exageración pedir que se sancione por "tráfico de influencias"
La liberté y las dilaciones
La cantidad de personas privadas de su libertad por denuncias vinculadas a la integridad sexual y a violencia de género, provocan una sobre población en las cárceles mendocinas, situación que en sí misma implica un acto de injusticia. A quienes esperan que se produzcan las audiencias; a los que reclaman para que se integren pruebas y convoquen a testigos para que declaren; a quienes protestan por las demoras para que se les de cabida a las pericia; y a los muchos que insisten en que la etapa de instrucción se haga con eficiencia y ecuanimidad, para reducir la frecuencia de las falsas denuncias, seguramente les causará esperanza esta pronta resolución en la que se ha sobreseído a los rugbiers franceses. Y antes, se les haya otorgado libertad plena, por eso este sobreseimiento podrá resultarles apenas un trámite
Conexión deportiva
Bien distinta fue la resolución en el caso del futbolista que militó en la Primera de varios clubes de Mendoza. El ex jugador de fútbol, Irañeta, primero fue condenado por varios medios, y luego de un proceso que demandó seis años la defensa no consiguió el sobreseimiento. El caso culmina con una absolución por falta de pruebas. Sin dudas, ambos casos son incomparables. La diferencia más ostensible es que las presuntas víctimas, en un caso se trate de una menor, y en el otro, de una mujer adulta, pero tanto la velocidad como el trato de muchos medios, desnuda un sistema que privilegia cuestiones que no se parecen a los que ciudadanas y ciudadanos consideran "justicia". El deporte de la discriminación voluntaria se ejercita con resultados exitosos en el "modelo mendocino"
Leyes de utilería
En muchas de las causas que se tramitan en la Justicia de Mendoza, las personas optan por abdicar de sus derechos. Hay casos en los que prefieren inculparse de delitos no cometidos para acelerar los procesos que les devuelvan la libertad. Esto que suena a contrasentido obedece a que las leyes son de utilería, o sea, están ahí como parte del decorado. No consiguen constituirse en verdaderas "normas". Cumplir e incumplir carecen de sentido y será la pertenencia social, las influencias, el dinero y la suerte los únicos atributos considerados méritos, desplazando a la verdad (y su búsqueda) a una categoría de utopía
Periodismo de anticipación o secretarios del poder
Cuando se dio a conocer el caso de los rugbiers y el Ministerio Público Fiscal actuó con presteza y rapidez para impedirles la salida del país, la legítima repercusión mediática fue admirable. Cuando apareció el hermano del Ministro de Justicia de la Nación como defensor de los imputados, periodistas de Mendoza, no dudaron en señalar a la denunciante "moralmente" y alentar el sobreseimiento de los jóvenes rugbiers. La idílica noción de la objetividad periodística está desechada desde siempre, pero la decencia y honestidad, no. Inocular a lectores, televidentes, oyentes y navegadores con información sesgada, parcial e intencionada, es propia de otra actividad, no del periodismo.
Periféricos
Entre los muchos admiradores del cambio que se produjo en la actividad delictiva en Nueva York, no todos conocen -y mucho menos aplican- la teoría fundante de ese rotundo cambio que demandó mucho tiempo. No fue milagro ni Giulinani, fueron muchos factores y entre otros, la teoría de la "Ventana rota". Si en verdad hay pretensión de que se cumplan las leyes, del caso de los rugbiers franceses se desprenden incumplimientos periféricos que ya algún fiscal debería abordar. Según las conductas, lugares y horarios que quedaron registrados en los testimonios y pruebas, se ha violado la ley provincial 8296, de Diversión Nocturna y también se incumplió la ley nacional 4631, de registración de pasajeros en hoteles. Aunque sospechar la historia es la torpeza intelectual más recurrente del humano, en este caso es tan inútil como obligatorio: si no se hubiesen violado esas normas (horario de ingreso a los boliches, expendio de alcohol, registración de pasajeros) hoy podríamos estar ocupándonos de los otros muchos casos pendientes de resolución, casos en donde las víctimas no encuentran paz y en donde inocentes están privados de sus derechos esenciales