Entrevistamos a Oscar Barrera, abogado querellante de la causa Próvolo. El martes se inicia el juicio de la monja Kumiko Kosaka.

 

 

¿Qué es lo que más le impactó de este caso tan nombrado en Mendoza y en el país?

La causa es impactante desde muchos puntos de vista. Primero por haber participado en la reconstrucción histórica del juicio, de lo  que pasó en el instituto, de los hechos aberrantes. Pero también es un honor haber representado a las víctimas, porque se ha logrado hacer una gran comunidad con personas valiosas, que desgraciadamente fueron víctimas de estos hechos atroces, y que hoy decimos que son sobrevivientes del abuso sexual eclesiástico. En lo personal esto es una situación muy especial, siempre tratando de ayudar y asesorar a las personas con discapacidad. Me siento un privilegiado por haber participado en esta causa, a pesar de las consecuencias que trae, porque deja sus secuelas, esta causa en particular me llegó muy profundamente en lo emocional, y fue muy importante mi familia, siendo un apoyo en este caso maratónico.

Teniendo en cuenta que esta causa ha tenido complicidades internas y externas, que han hecho que suceda este caso aberrante, ¿Cree usted particularmente que esto se va a esclarecer por completo o dejará algún cabo suelto?

Siempre tuvimos la idea, esto lo digo como persona, más allá de ser hombre de derecho, de que estábamos en la punta del iceberg y que bajo del agua hay muchísimo mar, esto quiere decir que no se va a poder dilucidar si las víctimas no toman coraje y denuncian, o si logran interpretar lo que vivieron, para denunciar y poder avanzar en otras investigaciones. Podemos llegar a descubrir más situaciones, pero siempre nos van a quedar grandes sospechas, grandes dudas de situaciones que entendemos que no vamos a poder probar hasta el momento. No obstante la cantidad de víctimas  hace que sea un hecho catastrófico, en la que sufrían hechos de abusos sexuales, físicos y amenazas.

 ¿Qué opina usted respecto a que el municipio de Lujan de Cuyo adquirió el lugar donde sucedieron los hechos?

La adquisición del Próvolo por parte del municipio fue muy dudosa, sin considerar el acto público de gobierno de la compra, lo que sí sabemos es que a la comunidad sorda esta compra le causó mucho daño, primero desde lo económico, porque fue una compra por un precio vil como el que se efectuó, ya que era un edificio que estaba valuado en 500 o 600 millones de pesos y se vendió en 140 millones, esto perjudicó patrimonialmente a la entidad que debe indemnizar a las víctimas. Además, una gran parte del dinero no sabemos dónde está, nunca dijeron que se hizo con el dinero, se informó que era para cubrir deudas del instituto, pero jamás supimos dónde está. Desde ese punto de vista fue muy perjudicial y es un contubernio entre el municipio de Lujan y la iglesia, porque todo el mundo sabe que no se concreta una operación como esta en una semana, si no tienen un interés particular o algo oculto detrás de toda esta situación. Más allá de que hoy lujan tienen centro cívico, lo tiene en un lugar de terror, es como tener un centro cívico en el D2.

Teniendo en cuenta que los principales damnificados son personas con discapacidad y al margen de su rol como abogado, ¿Qué acciones le recomendaría usted a la clase política para que este tipo de hechos no vuelvan a suceder?

 La lucha de las personas sordas en el mundo y en Mendoza, es la lucha por el reconocimiento de su lengua natural, la lengua de señas, ya que la primer forma de comunicación es moviendo sus manos, haciendo gestos. Esto que está en la convención internacional de los derechos de las personas con discapacidad, y que también en Mendoza tiene una consagración legislativa, porque hay una ley que establece la ruptura de las barreras comunicacionales de las personas sordas, que consagra a la lengua de señas como su primera lengua, y garantiza el derecho al intérprete. Pero como pasa con todas las discapacidades la convención de las normas no alcanzan si no se ponen en pleno funcionamiento, por eso se sigue la lucha, para que las autoridades implementen en las escuelas la asistencia de asesores sordos, ya que es una figura fundamental en la formación de la lengua de señas, cosa que siempre ha encontrado resistencia. Lo hemos visto en época de pandemia, donde cuestiones de accesibilidad de las personas sordas han tenido que ser objeto de reclamos, por ejemplo los tapabocas, que le impiden leer los labios. Entendemos que en todos lugares esenciales donde deben asistir las personas sordas, deben existir intérpretes de lengua de seña y que el estado también debe proveer intérpretes que están sin trabajo.

 También es un deseo que se enseñe en las escuelas la lengua de seña, porque eso sería ser una verdadera inclusión de la comunidad sorda.

 La sentencia del caso Próvolo, es una sentencia que representa la verdad de lo que las personas sordas decían y les devolvió el derecho a formar parte de la comunidad, porque lo que ocurrió fue que se les negó ese derecho, el derecho a acceder a su lengua natural.

El martes se inicia el juicio a la monja Kumiko Kosaka ¿Qué opinión le merece?

 Hoy fuimos notificados de que se reanudan las audiencias en un sistema mixto de video-conferencia y presencial, con las medidas sanitarias correspondientes. Las imputadas van a estar en el tribunal con el magistrado y las demás partes pueden ir o pueden actuar por video-conferencia. 

Esperamos el avance, que se terminen los planteos, estamos en una etapa donde la defensa plantea nulidades de la acusación fiscal, y luego tendremos la posibilidad de contestar a esas nulidades, que desde nuestro punto de vista no corresponde que prosperen. Luego viene el ofrecimiento de pruebas y se espera el comienzo del juicio.

Por: FERNANDO CASCINO