El próximo sábado, en los principales canales televisivos del país, podrá verse “Vicentin, de gran empresa a gran estafa”.

La foto principal que ilustra esta nota, es del fotoperiodista Rafael Bazán para un medio lujanino. En Mendoza, la empresa Vicentin es propietaria de bodegas Sotano.

Apenas un mes atrás dábamos a conocer que el grupo de acreedores financieros internacionales, conformado por la Corporación Financiera Internacional, quienes constituyen la división financiera del Banco Mundial, el Banco de Desarrollo del estado de Países Bajos (Holanda, como lo conocimos durante siglos) el Internationale Nederlanden , la entidad holandesa Rabobank, el ING, también de Holanda; Natixis de París y la red francesa de bancos cooperativos Credit Agricole, acusaban penalmente a accionistas de Vicentin por el desvío de fondos. Los créditos de Vicentin ante estos acreedores asciende a más de 500 millones de dólares, y según lo que estos organismos proclaman, esos fondos no tuvieron como destino la actividad de esta gigante cerealera.

En el inicio de la Pandemia, el Gobierno Nacional intentó expropiar y luego intervenir esta empresa, a la que en la gestión de González Fraga frente al Banco Nación, se le otorgaron préstamos inexplicables, por las cifras, por la ausencia de garantías, la situación de la empresa y principalmente porque algunas de esas erogaciones crediticias fueron otorgadas fuera de toda norma y en tiempos en los que el gobierno de Macri estaba en franca despedida, luego de la derrota electoral

La manipulación informativa que se produjo una vez que el gobierno de Alberto Fernández quiso tomar cartas en el asunto fue de tal magnitud, que propició manifestaciones contra el propósito de la gestión del gobierno del Frente de Todos, acciones que pretendían impedir que se agrandara y agravara la situación.

La película  documental “VICENTIN, de gran empresa a gran estafa” tiene origen en una idea de Enrique “Pepe” Albistur y resultó de una coproducción con Renato Miari; con guión e investigación del historiador Julio Fernández Baraibar. La película fue dirigida por Joaquín Polo que trabajó en conjunto con Equipos de Difusión y con Instrumedia,  los reconocidos sellos de Enrique Pepe Albistur y de Renato Miari respectivamente.

La solvencia de ambas productoras garantiza uno de esos documentos fílmicos que, además de ser un buen programa de entretenimiento por la estética narrativa, resulta imprescindible para entender los procesos políticos que atravesamos, momentos en los que algunos sectores económicos, exhiben todo su potencial para distorsionar la verdadera historia.

El sábado próximo, todas las miradas apuntan a : VICENTIN, de gran empresa a gran estafa,

Para más información ,ingresar a www.vicentinlagranestafa.com