El proyecto de reforma de educación en Mendoza, fue tomado por muchos sectores como un ataque a varios puntos esenciales, como no garantizar la inclusión real de personas con discapacidad.

El proyecto de educación propuesto por la DGE dejaría afuera modalidades del sistema educativo a los Centros de Capacitación para el Trabajo (CCT); muchos sectores han manifestado que esta modificación, abre la posibilidad de sus cierres que afectaría a miles de estudiantes en toda la provincia. Este proyecto de educación presentado por la DGE ya causó el rechazo de amplios sectores.

El SUTE rechazó el proyecto de ley, el gremio docente señaló, entre otros ítems, en medio de la pandemia no está garantizada la participación real de los trabajadores.

Los reclamos ante el director de general de escuelas y según el gremio docente, y otros observatorios de educación y cultura sobre este proyecto de reforma, pasa por varios puntos, entre ellos se menciona que no hay condiciones que permitan la participación real de la comunidad. Según SUTE, no hay elementos físicos, materiales y psíquicos para enfrentar este debate. Habría un retroceso en la educación como derecho ya que el sistema educativo digital (SED) amplia la desigualdad educativa porque no garantiza el acceso a Internet ni a los dispositivos necesarios; porque no contempla a los jardines maternales ni a los CAE; porque plantea promover la Educación Sexual Integral y no garantizarla; y además algo no menor, es que no garantiza la inclusión real de personas con discapacidad.

El observatorio cultural de la provincia en un comunicado manifestó que es un retroceso en la calidad educativa, ya que enfatiza la evaluación de capacidades y no de aprendizaje; porque reduce la educación artística a un “entretenimiento”; y porque carece de perspectiva de género y de un enfoque integral de derechos. Además de la responsabilidad del Estado de garantizar el derecho a la educación.

En plena pandemia y trabajando virtualmente, sin presencia física, el proyecto desvirtúa un posible intento de debate serio, aunque en el día de ayer el director general de escuelas, quizás presionado por los distintos rechazos de redes y espacios docente y artísticos, salió a comunicar una especie de consenso para poder llegar a una posible aprobación de la nueva ley.

Llamó la atención la no convocatoria en su momento, a participar previo a la elaboración del borrador, ni a sindicatos, ni a las escuelas, por lo que esta propuesta de borrador incluye solo la visión del Gobierno. Esto suma al malestar que ya existe por la ausencia de paritarias, el congelamiento y atraso salarial, más el sostenimiento educativo con recursos de las y los docentes.

Por: Fernando Cascino