Escoliosis por Ariel Robet.-

 

 

Empiezan a sorprenderme las sorpresas. Redundante pero real. El 26 de junio de 1974, días de misterio y “tensa calma” en la Argentina. El estado de salud de JUAN DOMINGO PERÓN preocupaba tanto como ver que cerca tenía al demoníaco López Rega . Los enfrentamientos a veces soterrados entre las facciones ponía en situación grisácea al tan trabajado y anhelado regreso DEL GENERAL. Ese día, la televisión hablaba de la NARANJA mecánica , pero se veía gris, la tv por entonces era sobria y solo emitía blanco y negro. La esperanza Argentina se iba diluyendo. Volvía después de dos mundiales a participar. En Alemania. Ese 26 volvió a enfrentar a Holanda (Países bajos, según ellos y la traducción).

Contundente derrota pero, difícil explicar, fue tan enorme la superioridad y era tan solvente ese equipo de enfrente que -creo- no lo sufrimos tanto. A los 10 y a los 90 marcó el líder de ese conjunto. Más difícil que la m…pronunciarlo. JOHAN CRUYFF. Sencillamente brillante, estelar y ligero.

Como anticipo de lo que nos pasaría como país, se diluyeron todas las expectativas. Perfumo (elegante y exquisito defensor que murió hace pocos años), tuvo la desgracia de convertirle a Carnevale, su propio arquero.). Una especie de presagio. Ayala, delantero que ya jugaba en Europa protagonizaba una publicidad casi bizarra. Enormes bigotes, casi mexicanos, pelo largo como el de Lebón que por entonces estaba en Pescado, y una voz más aguda que la de Edith Piaff decía mostrando los botines (zapatos de fútbol para el resto del mundo) “En Europa no se consiguen”.

Argentina había ganado entonces ningún mundial, pero sí la desafiante y honrosa tarea de ser SEDE DEL MUNDIAL ’78. No se hizo esperar el isologo tipo de Argentina Mundial ’78…no, ningún gauchito cabezón impropio. Una simpleza contundente. Un diseño envidiable. Dos barras paralelas con los colores de la enseña nacional, y dos hemicírculos que se abrían en el extremo superior. Muy logrado. Sí…acertó, era la más rotunda simplificación del GESTO DE SALUDO DE PERÓN, ABRAZANDO AL MUNDO.

Pocos días después, en aquél sombrío 1974 desenlace trágico. Murió PERÓN, y con su muerte se desataría todo el odio contenido de muchos y precipitaron los acontecimientos para parir la bestia. El 24 de marzo, ó sea 45 años atrás, se inauguró la peor época de la Argentina. Los mesiánicos asesinos y ladrones detentaron el poder institucional, y lo que antes fueron amenazas y suposiciones, bajo aquella atmósfera enrarecida, se tradujo en el gobierno del terror.

Se eliminó aquél logotipo que remitía a Perón, pero el mundial, se hizo. Días antes del debut, parte de organizaciones de derechos humanos, las incipientes organizaciones como MADRES (de Plaza de Mayo), el futuro premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel  pero también parte del peronismo más ortodoxo no dejaron de tocar cada timbre que pudieron para gritar desesperadamente que había campos de concentración, torturas, muertes sin juicios previos, bah…lo que hoy llamamos GENOCIDIO.

La inteligencia de aquellos sátrapas consistía en confundir, ocultar, acallar, cualquier manifestación que pudiera desnudar sus crímenes. Pero la VERDAD cuenta con una fuerza inusual y por más que la metas dentro de una tolva algún día estallará. Pero venia el Mundial y el fútbol, como sabemos, es una anestesia excepcional. Un gordo Muñoz tan canalla como sus jefes gritaba ante aquella comisión que había enviado Jimmy Carter, “Los argentinos somos derechos y humanos”. QUÉ HIJO DE PUTA ¿NO? Perdón por la digresión.

Venía el gran equipo, el favorito, la naranja mecánica, Holanda/países bajos y…y ¿y el capitán, el ídolo del Barcelona?…¿cómo que no viajó? ¿pecho frío?. SE ASUSTÓ. CLARO, CÓMO NO, había sufrido junto a su familia un secuestro o el intento del mismo, y básicamente porque era un joven comprometido con VALORES casi incipientes por entonces…defender a los OPRIMIDOS…No vino y lo declaró, por lo que es clarísimo que tener miedo poco tiene que ver con la cobardía. Dijo que no vendría a jugar a favor de una DICTADURA que mataba jóvenes. Y sabemos lo que nos pasó a nosotros. Sí, salimos “CAMPIONES” DEL MUNDO y fue muy emotivo. Las ambigüedades de Menotti no desafinaron con las de muchos, incluido el artista al que más admiro…

Pero no pudimos ver jugar a ese hombre que parecía haber REINVENTADO EL FÚTBOL…Y NO ES NINGUNA EXAGERACIÓN. El Barcelona de hoy contiene el ADN de este genial jugador, que además SIEMPRE TUVO UN COMPROMISO enorme con LA VIDA. Un artista. Jamás solista. Un director de orquesta que hizo que sus músicos rotaran desde el timbal hasta el piano. Un genio. INOLVIDABLE. Se le ocurrió morir en 24 de marzo, quizá lo hizo para que muchos destaquemos la coincidencia. Demasiadas coincidencias. La estética, el juego, la política, el compromiso y la belleza, quieren quitarle el perfume trágico a esta jornada, y hoy decidió Cruyff jugar adonde la gravedad no interfiere.

 

 

Ariel Robert.-