En tiempos de pandemia, parecería razonable culpar al covid-19 como el causal de todos los males, pero la realidad nos muestra una cara diferente.

Mendoza, se caracteriza por ser una provincia donde la integración de las personas con discapacidad a la sociedad no ha sido tratado con seriedad, en muchos casos ha sido tratada como motivo de insultos y agravios, basta con recordar el audio de la candidata a ocupar un cargo en la Suprema Corte, Dra. María Teresa Day, cuya transformación en el Senado provincial, la asemeja más a la Madre Teresa que a su propia persona.

La hipocresía que impera en muchos políticos mendocinos, incide en la ausencia de políticas públicas destinadas a contener e integrar a las personas con discapacidad, por ende la discapacidad en Mendoza, tiene una bolilla negra.