Las manifestaciones de hoy en todo el país también son impulsadas por la Federación Argentina de Transportistas de Personas con Discapacidad (Fatradis), que nuclea a 3.200 transportistas de todo el país.

Debido al aislamiento social, preventivo y obligatorio que se decretó en Argentina desde el 20 de marzo por el coronavirus, muchos sectores sociales vienen golpeados por el freno de las actividades, por ejemplo quienes trabajan prestando servicios para personas con discapacidad. Unos 3200 transportistas “corren riesgo de no poder seguir con la actividad”, informó en diálogo con PORTADA.com.ar Carlos Scipione desde la Federación Argentina de Transportistas para Personas con Discapacidad (F.A.Tra.Dis).

Por lo pronto, instituciones y transportistas se han encargado en este tiempo de cuarentena de la producción, selección y traslado de alimentos, medicamentos, materiales educativos, didácticos y de entretenimiento para las personas con discapacidad.

El conflicto surge en el pago por parte de las obras sociales de las prestaciones de traslado. El gobierno nacional por medio de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) se había comprometido al pago del 100 por ciento de las prestaciones y “nos encontramos con la cruda situación de reducción de pagos de obras sociales (sindicales, prepagas, PAMI)», detalló la Federación Argentina de Transportistas.

Concretamente, el conflicto se desató “por una picardía administrativa”, de la Superintendencia de Servicios de Salud y Pami donde han informado que solo habilitan pagos a “prestaciones efectivamente realizadas” lo que derivó “en una bofetada para los transportistas”, cuando correspondía que fuese por Prestaciones moduladas efectivamente autorizadas, mencionaron desde FATRADIS.

Agregaron que, “no es nuestra intención bajo ningún concepto, percibir el 100% por las prestaciones, sin al menos haber realizado servicio alguno relacionado o haber estado a disposición de las personas con discapacidad, a los protocolos de asistencia especificados por la ANDIS para este tiempo de extremas necesidades. Consideramos necesario advertir, que esta situación dañará considerablemente la salud del sistema de prestaciones básicas y de manera irreversible, dado que pocos serán los prestadores transportistas que podrán permanecer activos, pasada la pandemia que azota a nuestro país”, fue el panorama descripto por el titular de la Entidad. “Nos hemos adaptado a una nueva tarea, a horarios extendidos, improvisando protocolos de higiene y seguridad, y nuevamente somos blanco de las discrecionalidades de los distintos responsables de las obras sociales. Nos hemos puesto a disposición de la persona con discapacidad, de las Instituciones, Escuelas y Centros de Rehabilitación, realizando entrega de alimentos, viandas, material didáctico y educativo, medicina, pañales, etc. No es momento de abandonar a los trabajadores transportistas de personas con discapacidad”, completaron.

Como respuesta a la posición de los entes financiadores del sistema, los transportistas de personas con discapacidad de todo el país realizaron una marcha federal en las principales ciudades, finalizando con la entrega de un petitorio al presidente de la nación solicitando su intervención.

El titular de la asociación de transportistas de Mendoza, Rodolfo Rubinstein, dijo a PORTADA qué más de 250 vehículos circularon por el Parque Central siguiendo un estricto protocolo de seguridad sin descender de los vehículos.