Docentes y padres de alumnos con discapacidad, reclaman mejoras y respuestas a los incesantes reclamos por el edificio de la escuela 2-710. En comunicación con la docente y referente Angela Garín, nos comenta las dificultades para poder reabrir en forma presencial las clases en esta escuela.-

 

 

La Esc. de Formación Integral 2-710 de Las Heras, recibe a jóvenes y adultos con discapacidad de todo el departamento de Las Heras. La matrícula crece, y las condiciones para afrontar esta enorme tarea son desastrosas.

Angela Garín es docente de la escuela 2-710 , escuela de formación de integración especial, ubicada en el barrio módica, frente al cementerio de capital, esta escuela recibe a estudiantes de todo el departamento de Las Heras, la docente nos comenta la problemática por la que atraviesa esta escuela para poder comenzar las clases tal cual se anunció desde la DGE.

“La matrícula de este año 2021 es de 104 alumnos, alumnos que tienen distintas problemáticas y grado de discapacidad. Hasta el 2020 teníamos 6 talleres, 3 aulas, aulas taller disponibles, para este año se necesita crear dos nuevos talleres con nuevos cargos, hay 30 nuevos alumnos inscriptos que por el momento no tienen espacio ni docentes”, comenta Garin.

“La escuela cuenta solo con dos baños que se encuentran dentro de las mismas aulas, los cuales son de muy poca dimensión, los sanitarios tienen entre 1, 20 x 1,20. No se alcanza a abrir la puerta ni tienen algún apoyo o baranda que pueda ser más fácil el acceso de los jóvenes con discapacidad, tampoco tienen cierre o picaporte ni cerraduras.

La ventilación que existe en el lugar son ventanales fijos, por lo cual no hay una ventilación natural, el espacio al aire libre es un pasillo techado. La escuela al ser taller cuenta con tableros grandes que no se pueden dividir, no podemos sacar alumnos al pasillo porque eso implica desarmar material estático”, explica la docente. “Los techos del edificio se llueven, se mojan las instalaciones eléctricas, por ende, se corta la luz, nuestro servicio depende de la escuela aledaña a la nuestra, que es la escuela polimeni, entonces si hay algún desperfecto de luz también los perjudica a ellos y viceversa. Si las bombas de agua de la escuela polimeni no funcionan, nosotros también nos quedamos sin agua”, manifiesta Angela.

 

“Estos reclamos están presentados desde el año 2008, durante el año 2013 la escuela sufrió un incendio, se armo un expediente con ciertas reformas, por lo cual se proyectó modificaciones entre ellas las de los baños. Y división de servicios de las dos escuelas, ya que solo nos divide un parque de césped, pero hasta el momento no tenemos ninguna respuesta. Otra de las dificultades es el tema mobiliario, estos últimos años no nos han entregado ni sillas ni bancos que solicitamos en su momento. Nunca se entrego nada, contamos solo con 26 sillas, que, si vamos a la aplicación de los protocolos de la DGE, donde tendríamos que señalizar de alguna manera los espacios, solo contamos con esas solas sillas para 104 alumnos. Es muy difícil garantizar presencialidad y continuidad y medidas de seguridad e higiene, la escuela no esta en condiciones para poder garantizar este derecho de accesos a la educación. Por ello junto a padres y muchas otras escuelas, decidimos no comenzar la escuela en forma presencial, si en forma virtual, y asi garantizar la conectividad de alguna manera. Pero no en el establecimiento hasta que el gobierno escolar pueda respetar nuestros derechos, los de los estudiantes y docentes”, afirma Garín.