El tenista número uno del ranking mundial se suma a la lista de contagiados, resultado de un torneo que él mismo organizó,  en el que también figuran Dimitrov, Coric y Troicki. Sin protocolo alguno y en el medio de un virus que ya mató a miles de personas, el deportista Novak Djokovic dijo: “Lo lamento, nos equivocamos”

Si quisiéramos comunicar a los descreídos y hasta soberbios que no le dan entidad a esta dura situación, de lo que no se debe hacer, solo basta con colocar el video de Djokovic bailando bajo las luces de neón y el brillo de flashes de una fiesta que el mismo balcánico organizó.

El pasado 12 de junio, en el complejo de tenis que tiene Djokovic a orillas del río Danubio, en Belgrado, se inició una gira que prácticamente no conoció de protocolos para la prevención de los contagios del virus. Con mucho público y sin distanciamiento social,se llevó adelante un torneo que estaba avalado por el gobierno serbio, aquí es donde cabe la palabra soberbia. Si bien desde el 1 de junio se permitieron los eventos deportivos, nunca no se tomó reparo alguno, pese a que hasta ese momento había más de 12.000 casos registrados de COVID-19 y 252 muertes en ese país.

La pregunta es, en qué mundo ha vivido Nole (Djokovic) en los últimos meses, y que fácil es olvidar, ¿acaso la estrella del tenis mundial no vio de cerca la muerte y lo terrible de esta enfermedad?, la cuestión pareciera estar en que muchos “jóvenes” y su forma egoísta de interpretar que el covid son balas que sólo matan a personas mayores. “un poco de fiesta no le hace mal a nadie” manifestó el tenista.

 

«Lamento mucho que nuestro torneo haya causado daño. Todo lo que los organizadores y yo hicimos el pasado mes lo hicimos con un corazón puro y sinceras intenciones. Creemos que el torneo cumplió con todos los protocolos sanitarios requeridos y la salud de nuestra región parecía estar en buenas condiciones para unir a la gente por razones benéficas», explicó Djokovic, que reconoció el error y pidió disculpas. Mas luego se viralizaron imágenes de festejos y de ningún tipo de protocolo sanitario de tal evento deportivo.

Muy diferente a lo que ocurre en torneos en el fútbol de Alemania, Italia, España e Inglaterra, donde existen protocolos sanitarios rigurosos para desarrollar esta actividad, el  “Adria Tour de Djokovic” nunca se tomó prevención y mucho menos algún tipo de norma sanitaria, además de que fue habitual durante el desarrollo de los partidos ver a los jugadores darse abrazos o acercarse al público para tomarse selfies y firmar autógrafos. El propio Nole recibió a sus colegas en el aeropuerto con afectuosos saludos y todos participaron de una fiesta nocturna en la que bailaron muy cercanos, sin mediar restricciones.

 

 

“Personalmente, me opongo a la vacuna contra COVID-19 para poder viajar”, dijo Djokovic hace meses atrás, hoy en medio de varios contagios de los propios y ajenos participantes del torneo organizado por el tenista, pide disculpas y ofrece su ayuda monetaria para poder sostener hisopados y procedimientos para tratar a las personas que asistieron al encuentro.

Grigor Dimitrov, Borna Coric, Viktor Troicki, Marko Paniki, son algunos que junto a sus familiares y entrenadores dieron positivo, luego se encendió la alarma para un Novak Djokovic que se sometió al test y se confirmó que también que era positivo.

El apuro, la ansiedad y la soberbia le ganó a la razón, y el torneo organizado sin precaución alguna deja un escenario de cientos de contagios. Nole es sin dudas el mejor exponente del deporte, pero también de lo peligroso de ser un numero uno.