En el contexto de la pandemia, los reclamos de los trabajadores de salud han tomando fuerza por ser la primera línea de defensa en términos sanitarios.

Al colapso sanitario se le agrega la problemática del personal de la salud, los trabajadores de la salud han enfrentado riesgos para su salud física desde el comienzo de la pandemia, muchos lo han contraído o incluso murieron a causa del Covid-19.

A los ya conocidos reclamos de falta de personal, falta de insumos e infraestructura, se suman la provisión permanente de elementos de protección personal.

La crisis del Covid-19 está exponiendo al personal sanitario a un sufrimiento intenso, los riesgos de contraer el virus, las situaciones de vida o muerte, pueden ser el detonante de estrés postraumático, un trastorno que solo puede diagnosticarse tres meses después del hecho desencadenante.

Dentro de la estadística nacional, la provincia de Mendoza se encuentra entre los distritos más damnificados de la Argentina.

La provincia enfrenta una situación de extrema gravedad por el colapso del sistema de salud público, el agotamiento del personal de salud y sobre todo porque el objetivo de aplanar la curva se está revelando como un fracaso.

De los 13,5 millones de casos de Covid que registra la Organización Panamericana de la Salud, más de siete millones corresponden a América Latina y el Caribe.

En el continente se han enfermado por coronavirus unos 570.000 trabajadores de la salud, siendo las mujeres las más afectadas, representando casi tres cuartas partes del personal de salud que ha contraído la enfermedad.

En Argentina, entre la semana epidemiológica 11 y la semana 31, se produjo un total de 16.194 casos confirmados de Covid-19 entre los trabajadores de la salud.

Porcentaje de Contagios en el sistema de salud:

  1. 39% – 29 a 39 años.
  2. 28% – 40 a 50 años.
  3. 16% – 51 a 61 años.
  4.  14% – 18 a 28 años.
  5.    3% – 62 años o más.

En Mendoza, el número de trabajadores y trabajadoras de la salud contagiados de Covid 19 asciende a más de ciento ochenta.

Es importante recordar que la «primer muerte» en este sector, fue la enfermera Viviana Laura, quién era la jefa de enfermería en el área de Covid de la clínica Santa Clara.

Frente a la emergencia actual, es momento de comenzar a pensar qué cosas se podrían haber hecho y qué hay que hacer para mejorar el futuro.

En materia de política sanitaria, ciertamente esta crisis ha puesto en valor a la salud, como un problema que requiere de inversión y mantenimiento constante.

La verdadera eficacia de los sistemas globales y nacionales de salud, su capacidad de resiliencia, depende de las capacidades con las que cuentan, tanto las genéricas para el conjunto de la salud pública, como las específicamente dedicadas a las pandemias.

Sin embargo, en la provincia de Mendoza, el sistema sanitario continúa en ROJO.