Analía Kalinec es autora del libro «Llevaré su Nombre. La hija desobediente de un genocida» y dialogó durante el programa Muchas Gracias con Carolina Quiroga y Emilio Vera Da Souza, sobre la organización que nuclea a quienes tienen un vínculo filial con los militares genocidas.

“A mi me gusta pensar que a lo que desobedecemos es a los mandatos de silencio y lo que hace mal. El colectivo nace en 2017 donde algunos hijos e hijas de genocidas empezamos a publicar en redes sociales, expresiones en soledad”.

“Hay recorridos muy distintos, por ejemplo hay personas que deciden cambiarse el apellido”, explicó Kalinec. “Luego hay otro recorrido que puede tener que ver con el reconocimiento de familiares de genocidas donde hay posicionamientos subjetivos distintos que luego tienen posicionamientos políticos. Desde allí formamos una agrupación política. A mi no me representa cambiarme el apellido. Convivo con un recuerdo de una infancia feliz pero desconociendo que era un genocida”, afirmó Analía.

En este sentido, expresó que “mi padre era un oficial joven y el apellido no es conocido. Distinta es la situación de Mariana (la hija de Etchecolatz)”.

Por otra parte Analía relató cuál es el posicionamiento de sus hermanas, distinto del de ella. Y explicó que dos de ellas están alineadas con el pensamiento de su padre “y me han iniciado un juicio por indignidad, excluyendo de la herencia de mi madre. Reproducen a nivel familiar la lógica que tuvo la dictadura. Hay que eliminar a Analía…y prácticamente me acusan de que mi madre murió por mi posicionamiento”.

Respecto del vínculo con familiares de personas desaparecidas vinculadas con las causas en que su padre fue incriminado “más que respetarlos mucho más no podemos hacer”.

El libro está pensado originariamente como un diario íntimo para explicarles a mis hijos lo ocurrido, explicó.