Nota de Opinión

Errar es humano, rectificar es de estadista

El presidente de la Nación afirmó el viernes 5 de junio en la provincia de La Pampa que la Nación dejará de desembolsar el dinero para la construcción de la obra hidroeléctrica Portezuelo del Viento, ubicada en el río Grande, en el sur de nuestra provincia de Mendoza. Las razones invocadas son el supuesto cuestionamiento por asuntos de impacto ambiental de cuatro de las cinco provincias ribereñas del río Colorado, del cual el río Grande es tributario.

Las provincias Mendoza, Neuquén, La Pampa, Río Negro y Buenos Aires integran el Comité Interjurisdiccional del Río Colorado (COIRCO).

Nos permitimos observar que los estudios de impacto ambiental están finalizados, y que fueron realizados por dos universidades nacionales (Universidad Nacional de la Plata y Universidad Nacional del Litoral) y el pleno de COIRCO lo aprobó el 19 de marzo de 2019 según consta en acta COIRCO N° 857. Resaltamos que ambas universidades nacionales fueron contratadas por el mismo ente.

Tampoco pueden caber objeciones en cuanto a modificar el caudal natural del río Grande, en tanto la mencionada presa NO haría USO CONSUNTIVO del río, es decir, no restaría volumen en tanto su diseño es exclusivamente para generación eléctrica.

LA NACIÓN NO FINANCIA. PAGA UNA DEUDA. Según el convenio firmado en el 2006 por el presidente Néstor Kirchner y el gobernador Julio Cobos, la provincia de Mendoza desistía del reclamo presentado ante la SCJN (Suprema Corte de Justicia de la Nación), por el cual se reclamaba un resarcimiento de u$a 800 millones por los daños causados a la provincia por el régimen de Promoción Industrial, y la Nación se comprometía a financiar la obra Portezuelo del Viento valuada en ese entonces en monto equivalente.

Este acuerdo fue perfeccionado en 2019 y actualizado a los montos actuales de u$a 1023 millones, y a la fecha la Nación ha desembolsado 3 pagos, siendo el primer pago durante la administración anterior y los últimos dos de la presente administración.

Esta decisión de suspensión del flujo de pagos producirá un enorme perjuicio no sólo a la provincia de Mendoza, sino al resto de la Nación Argentina, pues el embalse de Portezuelo del Viento va a generar 884 GW/h anuales de ser bien administrados los recursos que reciba la provincia. Tengamos en cuenta que nuestro país creciendo a una tasa moderada del 5 % anual del PBI (como en el período 2003-2009) necesitará incorporar el equivalente a un PDV al año.

Portezuelo del Viento es una obra clave para la sustentabilidad de la importancia geoestratégica de la provincia de Mendoza y de la Nación Argentina, máxime en un contenido de cambio climático. Llevamos décadas de retraso en esta obra. El tiempo de mora de la obra obviamente no es atribuible al gobierno nacional actual, pero de persistir en el error señalado, se impedirá saldar esta antigua deuda de infraestructura y Mendoza se verá obstaculizada en poder realizar un aporte decisivo al desarrollo del sistema integrado de energía. El aprovechamiento integral del río Grande fue proyectado por la querida Agua y Energía Eléctrica de la Nación en 1950. No se ha hecho nada con esta cuenca desde entonces. De las 37 obras hidroeléctricas proyectadas originalmente para Mendoza por AyEE hace setenta años, se han ejecutado, sólo diez (10). Todo un símbolo de nuestro

rumbo intermitente como modelo de desarrollo nacional y su componente de infraestructura esencial.

A pocos días de la presentación de ofertas económicas para su construcción surge este nuevo escollo que presagia atraso y postergación.

Desde nuestro punto de vista se podría flexibilizar la regulación y administración del embalse delegando a COIRCO lo que hoy es competencia exclusiva del DGI (Departamento General de Irrigación) de Mendoza, lo cual podría llevarse adelante durante la construcción de la obra.

De no aceptarse este criterio, quedará una vez más la puerta abierta para demandas de la provincia por incumplimiento de convenio. La Justicia volverá a dar razón a la provincia de Mendoza y nuevamente habremos perdido mucho tiempo.

Señor Presidente, somos simplemente una agrupación peronista de la provincia. Sabemos muy bien de lo que hablamos en este tema. Usted al asumir pidió que cuando usted se equivocara, el pueblo no dudara en hacérselo saber. Tomando sus propias palabras Querido Compañero, respecto a esta situación tal como hoy está planteándose, entendemos que estamos obligados a advertir del error y solicitar una rectificación. Le pedimos encarecidamente que revea el anuncio.

 

Este documento lleva la firma de DIÁLOGO PLURAL,  agrupación peronista en la que participan  María Inés Abrile de Vollmer, Sergio Mastrapasqua, Diego Martínez Palau, Eduardo Montenegro, Mateo Dalmaso, Francisco Martí, Andrés Cazabán, Carlos Vollmer, Gonzalo Pérez Caton, Cristian Correa, entre otros.