Zona Fría: Mendoza puede perder un subsidio clave con apoyo de diputados alineados con la Casa Rosada
El proyecto que se votará este miércoles 20 de mayo podría dejar a gran parte de la provincia sin el subsidio al gas. La decisión pondrá bajo la lupa a los legisladores mendocinos que deberán votar entre defender el alivio para miles de hogares o acompañar el ajuste del Gobierno nacional.
Con la votación prevista para este miércoles 20 de mayo, el punto más sensible para Mendoza es la posible salida de casi toda la provincia del régimen ampliado de Zona Fría. Si la reforma avanza, solo Malargüe conservaría el subsidio automático, mientras que el resto de los hogares mendocinos dejaría de acceder al descuento general del 30% o del 50% en la tarifa de gas. Para muchas familias, eso significaría volver a enfrentar boletas mucho más pesadas justo en los meses de más frío.
La pérdida no sería menor, unos 250.000 hogares mendocinos podrían verse perjudicados y una parte importante de los usuarios pagaría facturas notablemente más altas, incluso con subas que podrían acercarse al doble en algunos casos. El nuevo esquema dejaría el subsidio solo para quienes acrediten vulnerabilidad económica, discapacidad u otras condiciones específicas, lo que implica pasar de un beneficio amplio a uno mucho más restringido.
El avance del proyecto también deja expuesto un dato político. Los diputados mendocinos Lisandro Nieri y Pamela Verasay, de la UCR, firmaron el dictamen de mayoría en disidencia, mientras que el libertario Facundo Correa Llano apoyó la eliminación del beneficio para Mendoza y presidió la comisión en la que avanzó la iniciativa. En los hechos, el oficialismo logró empujar una medida que puede perjudicar a la provincia con respaldo de legisladores mendocinos cercanos al Gobierno nacional.
El argumento oficial es que los subsidios deben concentrarse solo en quienes más los necesitan y que el sistema actual es fiscalmente insostenible, tal como se expuso en la Cámara de Diputados durante el debate del proyecto. Pero en Mendoza la discusión excede lo técnico: el recorte aparece en línea con la estrategia de ajuste del gobierno de Javier Milei y con la cercanía política que Alfredo Cornejo viene mostrando con la Casa Rosada en temas clave de gestión y gobernabilidad.
Para la vida cotidiana, la consecuencia es simple: si Mendoza sale de la Zona Fría ampliada, miles de familias tendrán menos ayuda para calefaccionarse.
En una provincia con inviernos duros en amplias zonas, la quita del subsidio no sería apenas una corrección administrativa, sino un golpe directo al bolsillo. El problema es todavía más visible porque llega en un contexto de subas en luz, gas y combustibles, es decir, cuando el costo de vivir ya viene aumentando por varios frentes.
Así, mientras el Gobierno nacional avanza con su plan de recorte de subsidios y reordenamiento del sistema energético, Mendoza asoma como una de las provincias que más puede perder. El debate ya no pasa solo por números fiscales: también pone bajo la lupa a los dirigentes que, desde la provincia, acompañan o facilitan una decisión que puede encarecer el gas en miles de hogares mendocinos. Más que una discusión técnica, para buena parte de la sociedad mendocina se trata de saber quién defiende -o no- el derecho a afrontar el invierno con un costo soportable.








