Karina Milei es la dirigente con peor imagen de La Libertad Avanza
El rechazo a la Secretaria General de la Presidencia, presidenta del partido libertario y quien además tiene el control del gobierno, es del 76%.
La última encuesta de Atlas/Intel y Bloomberg mostraron que la hermana del presidente y Secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, es la dirigente con peor imagen de La Libertad Avanza y sólo le gana a Alberto Fernández.
La presidenta de La Libertad Avanza, es quien tiene el control del gobierno, un dato a tener en cuenta, con un rechazo es del 76% y su diferencial negativo es del 64%, ya que sólo un 12% tiene una imagen positiva de ella.
El presidente Javier Milei tiene una imagen positiva de 40 puntos, quiere decir que a la hermana la apoya menos de un tercio de quienes todavía respaldan al presidente.
Quién tiene menos imagen que Karina Milei
El ex presidente Alberto Fernández, es el dirigente de todo el país que tiene peor imagen que la hermana del presidente, con un rechazo del 88%.
Es decir, casi 9 de cada 10 argentinos tienen una mala imagen del ex presidente, un rechazo incluso superior al de los referís.
Empate
Karina Milei está prácticamente empatada con Horacio Rodríguez Larreta, que según la encuesta tiene un punto más de imagen negativa.
El contraste de Karina es Patricia Bullrich, que es la política con mejor imagen del país, una situación que tiene en alerta a los Milei. La senadora tiene una positiva del 45 y una negativa del 52%, mientras que el presidente tiene 40 de positiva y 57 de negativa.
Un Menem con peor imagen
Otro dato de impacto para el gobierno es que Martín Menem entra al top five de dirigentes con peor imagen, un dato alarmante para el riojano que quiere suceder a Milei en la presidencia en 2031 de máxima y de mínima buscaría competir por la gobernación de La Rioja.
El presidente de la Cámara de Diputados tiene 69 puntos de imagen negativa pero un mejor diferencial que Karina, ya que alcanza los 25 puntos de imagen positiva.
En lo que va la administración libertaria, Karina Milei dejó de ser una figura de bajo perfil para transformarse en una pieza clave del armado libertario, con influencia creciente sobre la organización partidaria y la administración política.
En ese recorrido, también la volvió más visible y más expuesta a la evaluación social, en un contexto donde buena parte del electorado sigue premiando el discurso de cambio pero castiga con rapidez los costos de gestión y los casos de corrupción.
Para el oficialismo, el dato más incómodo es que una de sus figuras más influyentes aparece entre las peor valoradas del país.








