la selección sí, Milei no

Javier Milei intenta subirse al triunfo de la escaloneta para agradar a la gente

Una estudio expone el fracaso rotundo del gobierno de Javier Milei de apropiación de los triunfos de la Selección.

Una nueva encuesta de la consultora Reputación Digital expone la estrategia del gobierno de Javier Milei de apropiación de los triunfos de la Selección Argentina y el fracaso rotundo de esa maniobra.

El estudio detectó que Javier Milei calcó el discurso de la remontada para aplicarlo a su propia gestión. En Radio Mitre, tras el 3-2 histórico ante Egipto, el mandatario dijo: "Nos daban por muertos y resurgimos. ¿Por qué tenemos que sufrir tanto?".

La operación tuvo despliegue mediático fuerte.

La aparición de Javier Milei con Alejandro Fantino junto a Karina Milei alcanzó un estimado de 3,3 millones de personas. Sus declaraciones en Radio Mitre llegaron a 1,2 millones, igual que su frase "estoy loco de felicidad".

Hasta Patricia Bullrich se sumó con una foto tras la victoria agónica, con 0,8 millones de alcance.

En esta estrategia gobierno libertario perdió por goleada

Pero el operativo de apropiación se estrelló contra el humor social real.

El informe midió que cuando el gobierno mileista aparece mencionado en conversaciones futboleras, el sentimiento baja:

  • el índice de sentimiento neto (ISN) para "Gobierno / Casa Rosada" fue de -80,5, y para Milei de -66,9. Son los peores números de todo el estudio.

La sociedad, en otras palabras, no le regala al Gobierno ni un poco del entusiasmo que sí le regala a la Selección.

Mientras la alegría futbolera llegó a representar hasta el 71% de las menciones, la conversación política se mantuvo con apenas 3% de alegría y un 67% de hostilidad ese mismo día.

La politización de la conversación futbolera cayó de 4,1% a 1,7% entre el partido ante Cabo Verde y el de Egipto.

Y el espacio donde fútbol y política se cruzan resultó ser la zona más hostil de todo el mapa emocional, con un ISN de -72.

Seis de cada diez menciones de ese cruce fueron de ira.

La sociedad, cuando detecta el intento de apropiación política de la Selección -venga del signo que venga-, responde con bronca.

Una de las menciones relevadas por el estudio lo resume sin filtro: "¡Vamos Argentina! Qué manera de sufrir hoy. Creo que con este gobierno de mierda y la situación que vivimos necesitamos pequeñas alegrías". La Selección funciona como refugio emocional frente a un humor social que, con la política, sigue siendo hostil.

Lo único colectivo hoy, es la selección

El único espacio de todo el estudio con sentimiento neto positivo es la Selección como colectivo, con un índice de +13,4.

Ni Messi individualmente, ni el plantel, ni mucho menos ningún actor político logran ese nivel de aprobación.

La conclusión del informe es contundente: la fe y el entusiasmo de la gente están puestos en la camiseta, no en el Gobierno.

Con Argentina definiendo los cuartos de final ante Suiza el 11 de julio, el informe anticipa que la tentación de apropiación oficial va a crecer con cada instancia del torneo.

Pero, según los propios números, cada intento choca con el mismo resultado: la sociedad sigue de fiesta con la Selección y sigue en rechazo con Milei.


Esta nota habla de:

Nuestras recomendaciones