Por Ariel Robert

El ansiado salvataje para la familia y también para los trabajadores de IMPSA, pone de relieve
el rol preponderante que tiene el Estado Nacional a la hora de decidir sobre la matriz
productiva de la Argentina y en este caso particular, de Mendoza.

Aunque los medios locales más penetrantes omitan consignar el aporte que ha realizado el
Estado Nacional a favor de una empresa tan emblemática como endeudada, se va colando la
verdad por algunos otros medios, como puede ser el caso de los medios oficiales (Radio
Nacional Libertador y Radio Nacional LRA6 de Mendoza) y de los medios privados como este mismo (PORTADA.COM.AR) o el sitio El Otro, y la negación en algún momento se
rebela y la realidad queda al desnudo. Una vez que la túnica del misterio se cae, el medio, el
programa, los y las responsables y protagonistas, pierden su esencia.

El patrimonio de una periodista tanto como el de un periodista es su credibilidad. El inventario
repasa su historia de divulgación. Y muchas y muchos seguramente podrán recordar algún
error, algún furcio. Pero si acaso recuerdan que mintieron, en esa misma evocación subyace
una reflexión: quien miente puede ser inclusive un ser celestial, una prócer o un héroe, lo que
no le es admitido ser es: periodista.

Si la mentira es porque ha recibido alguna prebenda, además de mentiroso es un abyecto
corrupto. Si la mentira es por motu proprio, para acomodar la realidad a su gusto, es un
negligente y malversador. Si la mentira es por repetir de modo acrítico lo que otro y otros
dicen, es un imbécil. Peor sin dudas que los dos ejemplos anteriores. Asimismo ninguna de las
tres categorías coincide con ser periodista.

El próximo lunes se celebra el día del periodista, una forma un poco soterrada de honrar a
Mariano Moreno, iniciador intelectual de la gesta de mayo. Primer número de la Gazeta de
Buenos Ayres. Un manifiesto clarísimo de cuál era la realidad de entonces, evaluada por
hombres que no simulaban ni escondían sus propósitos. De eso se trata el periodismo, de eso se trata la aproximación a la verdad

Aquí podremos ver y escuchar, cómo un medio de alcance nacional que es retransmitido en una señal local, sin
sonrojarse, disparan al aire (y a través de uno de los dos canales de aire de Mendoza) una
mentira que no haría falta indagar para advertirla.

Ese ¿periodista? que eleva el tono, engola su voz y agrega un gesto adusto para decir que no
estuvo en el acto de Impsa el gobernador, presencia que registraron todos los medios inclusive su filial local, debido a su encono con el Presidente, ingresa en el recuadro de los imbéciles, pero ¿imaginan cuántos miles de televidentes sólo pueden tener esa versión como verdad dada? Podría ser para reir por lo ridículo si no fuese tan perjudicial para la salud del
periodismo, justo en las vísperas de su día.