Pedro Ávalos nació meses antes del golpe contra Perón y contrajo poliomielitis al año de edad, y quedó cuadripléjico. También estuvo preso y fue torturado entre 1976 y 1982, pero terminó su carrera de abogacía y hoy es un referente de la lucha por la inclusión.

Cuando se produjo la epidemia de poliomielitis del 56, sobreviviste a ese episodio, pero como consecuencia te operaron 19 veces.  ¿Digamos que tenés experiencia en esto de pandemias y situaciones extremas?

Yo estoy un poco preocupado porque cuando recién había nacido, estaba lo que llamaba parálisis infantil, porque afectaba a los niños, y ahora que tengo 65 años llega el coronavirus que ataca a los adultos mayores con más saña, he estado destinado a sufrir estas cosas.

Tengo mucha historia vivida… Hoy uno de los grandes temores que hay en nuestro país, es la necesidad eventual de optar por a quien se le da el respirador, el temor de que no alcancen los medios y yo recuerdo que en los años 60 también ocurrió un poco eso. Cuando mi papá empezó a buscar donde podía tratarme, él siempre contaba que 9 médicos habían dicho que yo no podía caminar, pero empecé con aparatos ortopédicos, con gran dificultad, pero finalmente pude. Ahora que uno ve desde esta perspectiva esos 9 médicos en realidad decían que ellos no podían hacer algo para que yo caminara, y es lo que se teme que pase en la Argentina si la cantidad de caso se dispara.

En 1976 te detuvieron los militares, estuviste preso hasta 1982. ¿Esa situación tan difícil te forjo como persona de lucha que sos hoy?

Pase lo que pasaron muchísimas personas en este país, siempre al sobreviviente nos queda esa carga de los que ya no están, la mitad de mis compañeros de la facultada están muertos o desaparecidos.

 La primera persona que le pidió permiso al profesor y hablo 5 o 10 minutos en 1973, para decir a quien tenían que votar fue Roque Monzón, una persona que tenía una discapacidad y con el que terminamos integrado a la militancia. Roque murió, no se sabe si en el parque Mitre o si lo secuestraron en la casa, pero ya no está, sin embargo, su recuerdo siempre me acompaña, también el del compañero José Poblete que fue un mártir por nuestra lucha, la inclusión de las personas con discapacidad.

Yo pase una situación bastante dura, por la discapacidad, por la situación, pero no fue muy distinto de lo que pasaron muchos argentinos, en esa materia y en muchas otras, yo recuerdo que la gente se suicidaba por la 1050, que era una forma de indexación de los créditos hipotecarios. El país sufrió no solo lo vinculado con la represión sino por el incremento de la deuda externa.

¿Por qué pensás que aún hay políticas públicas regresivas en discapacidad? ¿La discapacidad es invisible aun en la sociedad ¿

Creo que uno siempre puede mirar el vaso medio vacío o medio lleno.

Recuerdo que cuando asumió Néstor Kirchner, la mayoría de las pensiones las otorgaban el congreso nacional, 140.000, no todos podían tener acceso a ese beneficio, y no todos los casos se trataba de persona con discapacidad.

Néstor nos dejó esa frase de evita: “Donde hay una necesidad, hay un derecho”, y hoy nosotros tenemos más de un millón de personas con discapacidad que reciben pensiones, y tenemos 130.000 personas que por la desidia y por las políticas del macrismo, están esperando que el estado les resuelva su pedido, algunos llevan más de 5 años. Así que, si uno ve el vaso medio vacío, dice: ¡cuánto nos falta! ¿Pero si ve el vaso medio lleno?, la realidad es que desde que se aprobó la convención en 2008 se ha avanzado muchísimo en materia de pensiones y siempre va a faltar una vuelta de tuerca.

Estamos en un camino duro, donde estamos luchando por los que menos tienen. Cuando yo me acerque a esta temática, recuerdo que el único funcionario que Alfonsín le dejó a Menem fue el responsable de la Conadis, y la verdad es que tenía una concepción de lo que era la integración de las personas con discapacidad muy lejana al concepto de inclusión que tenemos hoy, yo recuerdo que se privilegiaban a la personas con discapacidad que se destacaba en deportes o en una actividad intelectual, hoy nuestra mirada esta puesta en los que menos tienen. Estamos preocupados por lo que esta pasando con las pensiones, en este momento una pensión es de 11.000 pesos y con eso no se puede vivir. Entonces nosotros estamos reclamando con mucha energía la extensión de la tarjeta Alimentar para las personas con discapacidad.

 

¿Pensás que se va a lograr acceder a la tarjeta Alimentar para las personas con discapacidad?

Tengo mucha confianza, fundamentalmente porque estamos en presencia de un gobierno sensible que ha pensado muchos en los sectores vulnerables.

Lo que ocurre con la pandemia, es que es como una niebla, que todo lo tiñe, es lo mismo un pequeño resfrío, una gripe, el cáncer, el coronavirus, entonces me parece que lo que hay que hacer es echar es un poquito de luz sobre esa situación como para que las autoridades perciban que estamos en una situación particular.

Otra preocupación es que las personas con discapacidad puedan tener la receta electrónica como tiene cualquier otra persona adherida a las obras sociales, para nosotros es preocupante porque hacerle ir a esa persona a buscar la receta al hospital, después a la oficina de Incluir Salud para autorizarla y de ahí a la farmacia para que le digan que no han pagado desde julio del año pasado y la persona se va con la mitad de los medicamentos, eso insostenible. Estamos reclamando que sea electrónica, para que la persona no tenga que ir peregrinando de un lado para otro, y que se cumpla el convenio de Incluir Salud, porque lo que dice el convenio es que en caso de suspensión de servicio lo que se puede hacer es pagar el servicio faltante y debitarlo de la cápita que se paga a los 90 días.

¿Crees que le falta cintura a la agencia de discapacidad, con respecto a tener un procedimiento para que las personas puedan tener alcance los medicamentos?

Creo que es una carencia muy importante, y estamos en una situación crítica. Yo fui funcionario público por 30 años, de esos que apagaban incendios, y hoy veo que el estado cuenta con personal con un alto compromiso, pero no se ha podido establecer procedimientos. Esto que nosotros que estamos pidiendo, lo puede hacer cualquiera de los 1200 empleados que tiene la agencia de discapacidad, desde su casa, porque lo único que tiene que hacer es verificar que la persona que esta reclamando un medicamento es afiliado a Incluir Salud, pedirle teléfono de la farmacia más cercana, pedirle el CBU y le manda el dinero para que esa persona pueda comprar el medicamento que está necesitando.

Lo peor de todo esto es que la persona con discapacidad esto no lo sabe. Para nosotros es muy importante que se adopten las medidas necesarias para que las personas discapacitadas alcancemos la igualdad de derecho.

 

Pedido de tarjeta alimentar para personas con discapacidad:https://www.change.org/p/cristina-fern%C3%A1ndez-de-kirchner-tarjeta-alimentaria-para-las-personas-con-discapacidad/psf/promote_or_share

 

Por: Fernando Cascino