Palantir: El panóptico digital

El problema no es que sea una herramienta que sirva para predecir catástrofes climáticas o para medir el tráfico de una ciudad en tiempo real. Ya no estamos hablando de cosas: estamos hablando de personas. Y no se trata meramente de la predicción: se trata de la modelización de la conducta.

Javier Prezioso
Filósofo argentino. Reflexiones y teorizaciones en torno a diversas cuestiones filosóficas, históricas, políticas, periodísticas, desde un punto de vista teórico que pretende ser riguroso y crítico, desde el punto de vista del oprimido.

Recientemente fue publicado a través de la red social X el "Manifiesto Palantir", de la empresa del tecno magnate Peter Thiel, dirigida por un filósofo: Alex Karp. Un doctor en filosofía al frente de una empresa tecnológica cuyo gran producto es la vigilancia. Y esto no es casual: es el sueño mojado de una república tecnológica cuyo gobernante ya no es el filósofo, como pensaba Platón en su célebre "República", sino el tecnócrata.

La empresa toma su nombre de la obra "El señor de los anillos" de Tolkien. Palantir proviene del idioma quenya, una lengua élfica creada por el propio Tolkien. Significa "el que ve a lo lejos" (de palan, "distante" o "remoto", y tir, mirar, vigilar). En la ficción se trata de un conjunto de esferas interconectadas cuya finalidad consiste en proyectar visiones de otros sitios. Y justamente esa es la tarea de la empresa en cuestión.

Si bien la teoría del panóptico se ha popularizado gracias a Michel Foucault, el concepto panóptico fue ideado por Jeremy Bentham como una mecanismo aplicable al control del comportamiento de los presos en las prisiones.

Si bien la teoría del panóptico se ha popularizado gracias a Michel Foucault, el concepto panóptico fue ideado por Jeremy Bentham como una mecanismo aplicable al control del comportamiento de los presos en las prisiones.

No es la primera vez que la empresa hace esto. También tomaron el nombre de Gotham (Ciudad Gótica) para bautizar a una plataforma de software de la empresa, encargada del análisis y gestión de Big Data, potenciada con Inteligencia Artificial, diseñada específicamente para los sectores de defensa, inteligencia militar, contraterrorismo y seguridad nacional en los EE.UU. Y es que Palantir recibió parte de su capital inicial... de la CIA.

Menos mal que Thiel es libertario y está en contra del Estado.

Palantir Technologies: la empresa del tecno magnate Peter Thiel, dirigida por un filósofo: Alex Karp.

Palantir Technologies: la empresa del tecno magnate Peter Thiel, dirigida por un filósofo: Alex Karp.

Sí, leíste bien: la Agencia de Inteligencia de los Estados Unidos puso 2 millones de dólares en los comienzos de la empresa en 2004. Y no fue sólo dinero: es el Estado accediendo a datos de millones de personas a través de una empresa privada, datos colectivos privatizados de balde, explotados por las redes sociales y las plataformas. Y acá aparece lo más turbio: el gemelo digital.

¿Qué es un gemelo digital?

Un gemelo digital es una réplica digital de un objeto, sistema o proceso real. Se utiliza en medicina, industria, urbanismo... y "seguridad". El panóptico digital ya no es una posibilidad teórica: es una realidad.

El gemelo digital se convierte en la infraestructura de los estados actuales: una herramienta biopolítica para ajustar los recursos humanos e institucionales a las necesidades exactas de la acumulación de capital en tiempo real.

El gemelo digital se convierte en la infraestructura de los estados actuales: una herramienta biopolítica para ajustar los recursos humanos e institucionales a las necesidades exactas de la acumulación de capital en tiempo real.

El problema no es que sea una herramienta que sirva para predecir catástrofes climáticas o para medir el tráfico de una ciudad en tiempo real. Ya no estamos hablando de cosas: estamos hablando de personas. Y no se trata meramente de la predicción: se trata de la modelización de la conducta. Qué vas a pensar mañana, qué vas a hacer, qué vas a desear. El capital ha logrado colonizar la mente humana: ahora es un apéndice de la máquina al servicio de la clase dominante.

Cuando los gobiernos implementan un Gemelo Digital Social -modelando la salud, la educación o los subsidios de una población dentro de un simulador algorítmico- el fetichismo llega al proxismo. Las decisiones políticas ya no se piensan como el resultado de un conflicto social o una deliberación democrática, sino como simulaciones técnicas de escenarios en un "sandbox digital". La política se reduce a la administración técnica de una réplica virtual de la sociedad.

El fetichismo tecnológico

Es sabido que en las sociedades donde impera el modo de producción capitalista las relaciones sociales se encuentran fetichizadas. En nuestras sociedades, por ende, la tecnología no se encuentra a salvo de este fenómeno. Las relaciones entre personas aparecen como relaciones entre máquinas, junto con una consecuente objetivación y extrañamiento ya no del producto del trabajo, sino del saber producido socialmente. Esto explica el fenómeno histórico del ludismo, donde los obreros destruían las máquinas: éstas eran la encarnación de su opresión, pero no la causa. Es decir: la tecnología se encuentra sometida a las relaciones sociales capitalistas: no existe al margen de la sociedad.

Aquí aparece un concepto clave desarrollado por Marx: el intelecto general o "general intellect".

El general intellect

Esta categoría, desarrollada por Marx en los Grundrisse, permite describir cómo el conocimiento social general y la tecnología se convierten en la principal fuerza productiva, subordinando la fuerza de trabajo humana al control de las máquinas, determinadas como capital constante.

Pero a diferencia de las máquinas de vapor de la Revolución Industrial, que solo automatizaban la fuerza física, la IA automatiza y capitaliza el conocimiento abstractamente humano.

Los modelos de IA no surgen de la nada; se entrenan a partir de miles de millones de textos, imágenes, líneas de código y decisiones creadas históricamente por la humanidad. Y no sólo eso: también se entrenan a partir de genocidios en curso, como es el caso de Palantir. Dichos modelos son, literalmente, el conocimiento social acumulado, privatizado, y transformado en software (capital constante).

Alexander Karp y Peter Thiel.

Alexander Karp y Peter Thiel.

Los gemelos digitales llevan la teoría del "general intellect" a un paso más allá, representando la subsunción formal y real del mundo biológico y mental dentro del capital constante.

Desde el punto de vista de la determinación política de las relaciones sociales vigentes, la vigilancia aparece como un aspecto clave.

El capital no es dinero ni mercancías, sino una relación social de dominio estructurada a través de una abstracción generalizada: la forma de valor. Para que se entienda: el valor no es una cosa ni una "valoración" subjetiva. Es una abstracción social objetiva. Representa el gasto de energía, tiempo y músculo humano cristalizados en objetos y relaciones sociales concretas. El valor vacía de cualidad a las cosas y a las personas para volverlas cuantitativamente intercambiables y gestionables.

El núcleo de las plataformas de Palantir (como Foundry) es su Ontología. Esta herramienta toma la complejidad caótica del mundo real (personas, recursos, movimientos) y la traduce a un modelo digital unificado de "objetos, enlaces y acciones". La Ontología de Palantir es la forma valor del siglo XXI: una abstracción digital que aplana las cualidades humanas y las relaciones sociales para convertirlas en datos estandarizados y operables al servicio de la optimización del sistema.

Un gemelo digital corporativo u estatal provisto por Palantir busca la máxima eficiencia operativa (reducir costos de producción, predecir disturbios logísticos o simular el impacto de partidas presupuestarias). Al integrar bases de datos de ciudadanos, el gemelo digital se convierte en la infraestructura de los estados actuales: una herramienta biopolítica para ajustar los recursos humanos e institucionales a las necesidades exactas de la acumulación de capital en tiempo real.

El gemelo digital se revela como un sistema de opresión y control de clase: la clase obrera debe ser disciplinada. Los algoritmos son programados para el control de la población trabajadora bajo prejuicios raciales, de género y de clase. No es casual el nexo entre Palantir y el ICE, persiguiendo migrantes en EE.UU. y asesinando manifestantes. Y este modelo, ya se está exportando.

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