Miguel Zavaleta, el músico que convirtió una tragedia en canción y se fue como un adorable ser
El cantante, tecladista, compositor y líder de Suéter murió a los 71 años, después de luchar contra un cáncer. En los años 80 escribió "Amanece en la ruta", una canción que convirtió un accidente automovilístico en una historia contada desde la mirada de quien lo padecía.
Miguel Zavaleta murió este lunes 31 de agosto, a los 71 años, nació el 16 de febrero de 1955 en Buenos Aires. La noticia fue confirmada por personas de su círculo cercano. El músico atravesaba un cáncer agresivo desde hacía varios meses.
Se fue una de las figuras singulares del rock argentino de los años 80. Cantante, tecladista, compositor y fundador de Suéter, Zavaleta construyó una obra que mezcló sensibilidad, ironía, humor y canciones capaces de quedar prendidas a la memoria.
Suéter nació en 1981, con Zavaleta al frente, en voz y teclados. La formación que dio identidad a los primeros años estuvo integrada también por Gustavo Donés en bajo, Jorge Minissale en guitarra y Juan del Barrio en teclados. Con el tiempo llegarían cambios, separaciones y distintas reencarnaciones, pero Zavaleta siguió siendo el corazón de la banda.
Hasta el nombre de aquella banda tiene algo de aquellos tiempos.
Suéter.
Una prenda que hoy puede sonar antigua, casi pasada de moda, pero que fue parte de la vida cotidiana de los 80 y los 90. Y como suele ocurrir con la ropa, las modas vuelven. Lo que alguna vez parece viejo reaparece con otra forma.
Con las canciones pasa algo parecido. Las buenas canciones también vuelven. Y las de Zavaleta volvieron una y otra vez.
Entre ellas está "Amanece en la ruta", una de las grandes canciones de Suéter. Una canción extraña, luminosa y al mismo tiempo inquietante, que habla de un accidente automovilístico desde un lugar poco habitual: no desde quienes llegan después, ni desde la noticia policial, ni desde los familiares que esperan, sino desde la percepción de quien está dentro de la tragedia.
La ruta. El automóvil. El fuego. La confusión. El desconcierto.
Zavaleta convirtió un hecho trágico en una canción y logró algo todavía más difícil: poner al oyente dentro de la escena, acompañando a quien ya no comprende exactamente qué está ocurriendo.
Era la Argentina de los años 80. Los automóviles tenían carrocerías más rígidas y los sistemas de seguridad estaban muy lejos de los actuales. Hoy los vehículos se deforman, se rompen y muchas veces quedan prácticamente destruidos después de un impacto. No es un defecto: están diseñados para absorber parte de la energía del choque y proteger a quienes viajan en su interior.
La tecnología avanzó. Los autos cambiaron. Pero las rutas siguen cobrando vidas. Y aquella vieja canción continúa teniendo una vigencia incómoda.
Porque los accidentes de tránsito siguen formando parte de una tragedia cotidiana que atraviesa generaciones. Y Zavaleta, muchos años antes, había sabido ponerle palabras y música a ese instante inexplicable en el que una vida puede cambiar para siempre.
También escribió "Extraño ser", otra de las canciones emblemáticas de Suéter, atravesada por la espera, la ausencia y la pregunta sobre el tiempo.
"¿Cuántos días deberán pasar?"
Hoy, después de su muerte, aquella pregunta parece quedar suspendida de otra manera.
Zavaleta atravesó los años, las modas, las separaciones y los regresos de Suéter. La banda tuvo distintas formaciones y volvió a los escenarios en los últimos años, con Zavaleta y Jorge Minissale nuevamente juntos. En 2024, además, Suéter presentó La Reserva Moral de Occidente, un trabajo que recuperó parte de su repertorio con la participación de numerosos músicos.
Pero quizás el mejor homenaje sea más sencillo. Volver a escuchar.
Volver a ponerse, aunque sea por un rato, aquel viejo suéter de los años 80.
Volver a la ruta. Dejar que amanezca.
Y escuchar una vez más esas canciones que parecían hablar de otra época y que, sin embargo, todavía encuentran un lugar en el presente. Pasarán los días.
Volverán las canciones. Quizás vuelvan también los suéteres.
Y quedará aquella pregunta:
¿Cuántos días deberán pasar?
Hasta volver a encontrar a ese extraño ser.
A ese adorable ser.
Así se fue Miguel Zavaleta: como un adorable ser, dejando canciones que, como ciertas prendas y ciertos recuerdos, podrán pasar de moda, pero nunca desaparecerán del todo.







