El ciclo lectivo comenzó solo para algunos
El ciclo lectivo 2026 volvió a comenzar de manera desigual en el Carrizal de Abajo y El Carrizal. El abandono sostenido del Estado dejó a alumnos y docentes sin accesos seguros a escuelas rurales como la Escuela N.º 1570 Coronel Manuel Dorrego y la Escuela Luis Contreras, por calles destruidas y sin mantenimiento. Esta inacción estatal no es neutral: mientras se desatiende a los sectores más vulnerables, se toleran y benefician actividades de mayor poder económico -como ripieras y pozos petroleros-, relegando a pobladores rurales y vulnerando derechos básicos en Luján de Cuyo.
Vecinos y alumnos olvidados del Carrizal de Abajo y El Carrizal, otra vez fuera de la agenda del Estado
El ciclo lectivo 2026 comenzó en Mendoza. Para muchas escuelas, el inicio fue normal. Para otras, no. En el Carrizal de Abajo y zonas aledañas del Carrizal, una vez más, las clases comenzaron en condiciones de abandono, con caminos intransitables, riesgos reales para niños, docentes y familias, y una ausencia total del Estado provincial y municipal de Luján de Cuyo.
La situación no es nueva. Se arrastra desde hace más de una década y tiene un denominador común: el deterioro progresivo y sostenido de las calles públicas kilómetro 48, kilómetro 49 y calle Cooperativa , arterias fundamentales para la vida social, educativa, productiva y energética de la zona.
Una escuela que no puede ser alcanzada
Hoy, el problema volvió a golpear de lleno a la Escuela Nº 1570 Coronel Manuel Dorrego, una institución estatal de nivel inicial y primario, de ambiente rural, ubicada sobre Ruta Nacional 40, kilómetro 45, en Carrizal de Abajo. Padres y madres no pudieron llevar a sus hijos con normalidad. No por falta de voluntad, sino por imposibilidad física de transitar.
Los accesos se encuentran destruidos, con socavones de hasta cinco y seis metros de profundidad, zanjas abiertas, barro permanente y ausencia total de mantenimiento. Esto vulnera derechos elementales: el derecho a la educación, a la seguridad y a la libre circulación.
Un problema estructural que nadie controla
La calle kilómetro 48 no es una vía menor. Es estratégica. Por allí se accede a la central transformadora de Anchori, a la central térmica de Anchori, a pozos petroleros y a una empresa que montó más de 400 hectáreas de paneles solares hace aproximadamente un año y medio.
También se ubican allí establecimientos educativos históricamente afectados, como la Escuela Luis Contreras, identificada en la zona como Escuela N° 517, que año tras año ve comprometido su funcionamiento por el mismo motivo.
El origen del problema está identificado y documentado:
Extracción furtiva e incontrolada de áridos del río Mendoza por parte de areneras y ripieras ubicadas al oeste de la Ruta 40, entre ellas la conocida como Ripiera Palumbo.
Modificación inconsulta de cauces, incluidos desvíos realizados para proteger intereses privados, YPF y bodegas , en detrimento de vecinos aguas abajo.
Obras viales mal ejecutadas, como la continuidad de la doble vía de la ruta 40 , con canales sobredimensionados que desvían el escurrimiento natural hacia las calles 48 y 49.
Las consecuencias están a la vista: dos puentes caídos sobre la Ruta 40 -Los Arroyos y Los Chañares- que llevan años sin reparación y son prueba material de la falta de control y planificación.
El Estado que cobra, pero no está
A todo esto se suma la inacción de la Dirección Provincial de Hidráulica, la Dirección Provincial de Vialidad, organismos nacionales involucrados y el silencio del municipio de Luján de Cuyo, que cobra tasas y servicios como en Chacras de Coria, pero no presta ninguno:
no hay iluminación, no hay mantenimiento, no hay barrido, no hay obras, no hay presencia.
Existe incluso un amparo presentado por el abogado administrativista Gonzalo Fernández Caballero, que da cuenta de la vulneración sistemática de derechos, sin que hasta ahora haya tenido respuestas efectivas. A ello se suma el accionar del concejal Rubén Lázaro, quien se ha comprometido públicamente y ha denunciado en reiteradas oportunidades el abandono del municipio sobre las zonas rurales del Carrizal de Abajo y El Carrizal, exponiendo la falta de servicios, obras y presencia estatal.
Prioridades que duelen
Sin ser suspicaces, pero tampoco ingenuos, resulta inevitable contrastar este abandono con otras decisiones recientes. El 14 de febrero, el municipio contrató a Miguel Mateos para un show gratuito y masivo, realizado a solo 8 días de las elecciones comunales ,que se llevaron adelante el 22 de febrrero. La decisión fue adoptada por el actual intendente Esteban Allasino, alineado políticamente con el gobernador Alfredo Cornejo, y se inscribe en una continuidad de gestión marcada por la misma política de abandono de las zonas rurales, que ya se arrastra desde administraciones anteriores, como las de Omar De Marchi y Sebastián Bragagnolo. En ese contexto, no puede descartarse que el deterioro deliberado de la infraestructura vial y el vaciamiento operativo de la Dirección Provincial de Vialidad -con vehículos en mal estado, equipamiento desmantelado y escasos recursos- forme parte de una estrategia orientada a justificar, a futuro, su privatización. Bajo ese escenario, no sería descabellado pensar que estas tareas hoy ausentes terminen siendo transferidas a empresas privadas cercanas al poder, como Santa Elena u otras firmas afines, profundizando un modelo donde el Estado se retira de los territorios más vulnerables mientras terceriza funciones esenciales.
No se informó públicamente el costo de esa contratación. Para muchos vecinos, el gesto fue leído como demagogia, mientras escuelas rurales seguían sin caminos para que los chicos puedan llegar a clases.
El recital se realizó el sábado 14 de febrero de 2026 en el Parque Ferri de Luján de Cuyo. La presentación formó parte de la celebración de los carnavales organizados por el municipio, con entrada libre y gratuita para el público.
Una postal repetida
Alumnos que no llegan. Producción que no puede salir. Familias aisladas. Docentes expuestos. Calles destruidas.
Y un Estado que aparece para cobrar, pero desaparece cuando se trata de garantizar derechos básicos.
El ciclo lectivo 2026 comenzó.
Pero, como tantas otras veces, no comenzó para todos.






