Es el equivalente a dos aviones comerciales completos. Hasta el momento se permitía el triple, pero las nuevas limitaciones se dan en medio de la preocupación del gobierno por la nueva variante Delta del coronavirus.

 

La medida que restringe la entrada de nativos o residentes argentinos al país rige en principio hasta el 9 de julio y fue anunciada el pasado viernes, tiene por objetivo reducir la cantidad de gente que ingresa al país del exterior en el contexto de la aparición de la variante Delta que generó rebrotes en varios países como Inglaterra, Israel y Australia.

La nueva limitación que entra en vigencia este lunes define un cupo máximo de 600 pasajero provenientes desde el exterior que arribarán al Aeropuerto de Ezeiza y el aeroparque Jorge Newbery. Hasta la semana pasada, la cantidad permitida era el triple: entre 1500 y 1800 pasajeros diarios. El número ahora permitido equivale a 2 aviones comerciales, pero la cantidad de aviones de las distintas compañías que arribarán será mayor, por lo cual deberán utilizar aeronaves más chicas o utilizar sólo una parte de la capacidad del avión.

La restricción para vuelos de Aerolíneas Argentinas comenzará recién este martes. Desde IATA (Asociación de Transporte Aéreo Internacional), la entidad que reúne a las empresas aéreas, se reclamó al gobierno precisión en la información sobre cómo se distribuirán las 600 plazas permitidas.

Según las medidas de restricción vigentes, las personas que ingresan desde el extranjero y cuyo hisopado da negativo deben cumplir con un aislamiento de 10 días en sus domicilio. Según datos de la Dirección Nacional de Migraciones, casi el 40% de las personas que entran a la Argentina no respetan la cuarentena obligatoria. La decisión que los hoteles sean el lugar para cumplir con el aislamiento con el fin de garantizar su cumplimiento, se estuvo evaluando por parte del gobierno pero aún no está en los planes ser implementado.