El pasado miércoles se conoció la noticia de la muerte del sacerdote condenado por los abusos sexuales cometidos en el Instituto Próvolo de Mendoza, Nicola Corradi.

 

En la tarde del día miércoles se conoce la muerte del cura de 85 años Nicola Corradi, quien fue el autor junto con su par Horacio Corbacho de los abusos sexuales a decenas de niños y niñas en el instituto Próvolo para niños hipoacúsicos de Luján de Cuyo, por esto fue condenado a 42 años de prisión y cumplía condena en un hogar de ancianos del mismo departamento.

Este sacerdote italiano, nacido en Verona en 1936 ya había sido señalado en esa ciudad por abusos cometidos en el instituto que lleva el mismo nombre donde estuvo al frente durante las décadas de 1960- 1980. Desde Italia fue enviado a Argentina, más precisamente a La Plata donde funcionaba otra sede del instituto Próvolo, estuvo al frente desde 1984 hasta 1997. De la ciudad de La Plata fue trasladado a Mendoza amparado por el Episcopado argentino donde hasta el 2016 tuvo a cargo a decenas de niños y las denuncias de abuso contra él y sus cómplices decantaron en una condena dictada el 25 de noviembre de 2019.

Es en Mendoza donde se hacen efectivas las denuncias penales contra el cura que venía abusando desde el viejo continente hace 50 años, con los años salen a la luz cientos de denuncias de sobrevivientes que lo señalan a él como autor de las vejaciones no solo de abuso sexual sino también de maltrato físico y psicológico contra las personas hipoacúsicos que tenía a cargo. Cientos de testimonios de alumnos del instituto denunciaron a través de los años lo que sufrieron en manos del “monstruo con sotana” como se lo llamó.

Paola Rodríguez, parte de la agrupación de familiares de sobrevivientes dijo: “no tenía mucho trato, era muy esquivo, no se lo veía en muchas ocasiones solo cuando recibía a los niños en la puerta, era muy esquivo a tener contacto con las personas, excepto con quienes están siendo enjuiciados en este momento. Para nosotros fue una paz un fin de ciclo, Corradi fue quien pudrió al resto, es el símbolo de la maldad en la tierra. sentimos que se hizo justicia”.