David el “Mago” Ramírez, uno de los talentosos que despertó gritos en el Malvinas Argentinas. Oriundo de Villa Ramallo, Santa Fe (donde vive actualmente), uno de los últimos mediapuntas del fútbol nacional(el tradicional y hoy en día casi en desuso, “10” enganche). Tenía cosas increíbles. Pisadas, gambetas, grandes goles… De larga trayectoria, debutó en Sportivo Italiano, pasó por Ferro, por Olimpo de Bahía Blanca, jugó en España, y en la Unión Española de Chile, fue campeón en Vélez, y uno de los mayores ídolos en Primera División de Godoy Cruz Antonio Tomba.

A David nunca le gustó su apodo. “Los relatores a veces quieren ponerle apodos a los jugadores, y me parecía exagerado. Mago era el Mago Capria, era Ortega, era Riquelme, o es Messi. Yo sólo cumplía mi función.” Quizá tenga que ver con el hecho de que nuestros ídolos deportivos no sean rockstars millonarios, con vidas llenas de lujo. Nuestros referentes, los de los equipos del Interior, esos que se arman sus planteles a base de esfuerzo y sacrificio, y que son la mayoría en nuestro país, son eso mismo: gente común, que trabaja, que se esfuerza por cumplir sus metas, y que en algunos casos, pueden llevar a nuestras provincias a la gloria.

Empecé a mirar fútbol en la cuarentena”

Respecto a la situación de pandemia por la que atraviesa nuestra nación, Ramírez nos confió que“en Ramallo casi no hubo casos. Hubo dos al principio y ya se curaron.” Motivo por el cual el futbolista pasó una cuarentena con su familia “tranquilos, en casa. Nunca fuimos muy “de la calle” nosotros, siempre fuimos más caseros, así que nos adaptamos bien.” Además el futbolista nos dijo que ahora mira más fútbol. “Empecé a mirar fútbol en la cuarentena. Sigo mucho al Barcelona, por Messi. Por ahí lo miro al Leverkusen porque ahí está un ex compañero (Lucas Alario, compañero en Colón). Siempre trato de seguir a mis ex compañeros…y del futbol argentino, antes de que pare, me gustaba mirar los partidos más importantes”. Nunca dejó de mirar al Expreso mendocino, “siempre lo veo al Tomba las veces que puedo. Estos años ha estado mal. De pasar de verlo con Dabove, que andaban muy bien, peleaban el torneo, y daba gusto verlos, a este último año que fue muy malo, de muy mal juego. Me pone mal verlo así. Godoy Cruz se había ganado mucho respeto en el fútbol argentino, que este último torneo lo perdió.”

Al ex futbolista, que hoy dirige las divisones inferiores del Club Los Andes de Villa Ramallo, la cuarentena también lo golpeó. “Lo de la pandemia es muy complicado sobre todo para los clubes de más abajo, económicamente hablando, porque se depende mucho de la recaudación de los partidos, y de los sponsors. Y esta pandemia complicó todo, como para cualquier laburante, también para los jugadores. Así que espero por la salud de todos y de los muchachos que juegan al fútbol que todo vuelva a la normalidad” nos explicó.

“Me gusta tomar más decisiones que consultarlas”

El ex jugador ahora se dedica a otros aspectos del juego. Estuve con el Turco Asad de ayudante en Estudiantes (San Luis) dos o tres meses, y fue una linda experiencia. Me di cuenta que me gusta tomar más decisiones que consultarlas, así que me costaría volver a ser ayudante. Me encanta dirigir. Estoy en el Club Los Andes de Villa Ramallo a cargo de la divisiones inferiores, así que sigo vinculado al fútbol.” Recordemos que Omar Asad fue el técnico del Godoy Cruz del 2010, que estuvo muy cerca de alcanzar el título de Primera División, acabando en tercer puesto, y del que el “Mago” formó parte.

“La mía fue una carrera muy linda. Siempre quise ser jugador profesional, y arranqué de abajo, en la B Metropolitana (debutó en Sportivo Italiano en 2001), fui a jugármela, me fue bien y de ahí fui escalando categorías, y pasé por muchos lugares. Gracias a Dios hice una carrera muy linda. Siempre pienso que pudo haber sido aún mejor, pero la verdad que poder salir campeón (obtuvo el campeonato en Vélez en 2011), lograr un par de ascensos (logró el ascenso en Olimpo en 2006, en Godoy Cruz en 2008, y en Colón en 2015) y llegar a ser ídolo de un club (Godoy Cruz)… Esas cosas no las tenía en mente. Fue una linda carrera y se pasó rápido, como la vida que se pasa volando” nos lanzó el ex jugador, que también aclaró: “Siempre fui un enganche clásico, con mucha visión de juego. Siempre fue más rápida mi cabeza que mi físico. Lamentablemente sufrí muchas lesiones y no pude manejar bien mi físico, o hubiese hecho una mejor carrera”.

La pelota siempre al 10

En el año 2011, Juan Román Riquelme le dijo a medios porteños “Ramírez es un crack. Lo que pasa es que no habla y no da notas, entonces no tiene prensa. Pero es crack en serio. El otro día jugó contra Liga de Quito y metió dos asistencias; y Vélez ganó el partido. Y contra Lanús hizo dos golazos. Es crack».

Ramírez también se considera admirador de Román. En nuestra charla nos aseguró que “Riquelme siempre fue uno de los jugadores que más admiré. Siempre me sentí identificado con su juego, aunque la de él obviamente es una escala mayor.” Además confesó: “Un periodista me hizo el contacto para poder cambiarle la camiseta a Román (Riquelme). Son jugadores que uno admira más allá del club que sea hincha, como lo admiré a Francescoli, u Ortega.”

“Godoy Cruz es el club del que soy hincha”

David Ramirez supo jugar en grandes clubes, en instituciones enormes como Vélez Sarsfield, Unión Española de Chile, o Millonarios de Colombia, pero también supo militar en clubes de ascenso, como Gimnasia de Jujuy. Vivió un campeonato de Primera con Vélez, pero también tuvo que entrenarse en la crudeza del fútbol con escasos recursos. Por ello, su corazón sabe a quién pertenece: “La experiencia en Vélez fue impresionante. Era el Vélez de Gareca, daba gusto verlo jugar. Me tocó irme después de jugar en el mejor Godoy Cruz de la historia como lo fue el del 2010, y que después volvió a pelear el torneo en 2011. Me gustó estar en ese club (Vélez), haber salido campeón y estar rodeado de jugadores impresionantes. Pero a diferencia de Vélez, Godoy Cruz es el club del que ahora soy hincha, al que más le deseo lo mejor. Había una diferencia económica e institucional en Buenos Aires muy notoria, (nosotros en el Tomba al principio nos bañábamos en dos duchas para todo el plantel), pero futbolísticamente no teníamos nada que envidiarle a ningún club. Fue el comienzo de un respeto que Godoy Cruz se empezó a ganar en el futbol argentino.”

Le dejó un mensaje a la hinchada mendocina: “Que se cuiden, que tengan paciencia y que sigan alentando. Godoy Cruz es fuerte y van a volver a levantarse. Algún día me gustaría volver como sea a ese club y poder darle una mano.”