A tres semanas de empezada la estrategia para la vacunación pediátrica, un total de 2.201.917 menores de entre 3 y 11 años ya iniciaron su esquema.

El pasado martes, el Ministerio de Salud de la Nación anunció que ya son más de dos millones de niños y niñas de entre 3 y 11 años que ya iniciaron su esquema de vacunación contra el COVID-19.

Este hito, el cual se logró gracias a la voluntad de un total de 2.201.917 menores y de sus respectivos padres, madres o tutores, se da apenas tres semanas después de iniciada la estrategia para la vacunación pediátrica por parte de la cartera sanitaria.

De acuerdo a lo informado, estos más de 2.2 millones de niños vacunados representan un 32,9% de esta población objetivo, enmarcando un «alto nivel de adherencia» respecto a la vacunación infantil. Cabe destacar que ésta, en Argentina, se lleva adelante con la utilización del inoculante desarrollado por Sinopharm.

«La vacunación pediátrica es un paso fundamental para minimizar el impacto de la pandemia, porque permite no solo proteger a los niños y las niñas contra la enfermedad, sino que además tiene impacto en la disminución de la cadena de transmisión. Así, implica un beneficio individual, pero también colectivo», detallaron desde la cartera dirigida por Carla Vizzotti.

A su vez, dieron a conocer que el 61,5% de los jóvenes entre 12 y 17 años ya iniciaron su esquema (un total de 2.566.733 personas) y el 16,7% lo completó (737.531 personas). Sin embargo, la vacunación contra el coronavirus sigue avanzando en distintos grupos etarios: el 93,4% de las personas mayores de 60 años ya han recibido la primera dosis de la vacuna y el 88,7% de esta franja etaria ya concluyó su esquema. En tanto, entre los mayores de 50 años, el 93,6% cuenta con una dosis y el 87,9% lo completó.

Con respecto al total país, el 75,4% de la población ya inició su esquema de vacunación, mientras que el 56,7% lo finalizó. Mientras que entre los mayores de 18 años esos porcentajes se elevan al 91,1% en lo que se refiere a primeras dosis y a 77,4% entre aquellos que completaron el esquema.

Estos altos índices de vacunación explican la actual situación epidemiológica que vive la Argentina, con un bajo nivel de internaciones en Unidades de Terapia Intensiva (UTI) y fallecidos por COVID-19. En ese sentido, la ocupación de camas UTI se encuentra por debajo de las 600, la cifra más baja en todo el año y un número que no se registraba desde antes de la primera ola.