En portada.com.ar charlamos con la Dra. en Psicología Marta Diaz de Dragotta, actualmente directora de la Diplomatura Universitaria en Psicodiagnóstico de la Universidad Aconcagua, quien nos dio su visión de cómo saldremos de esta cuarentena y los efectos que ya tiene en las personas.

Cientos de millones de personas están encerradas en sus casas ahora mismo. ¿Qué efecto tendrá esto sobre las personas?, como saldremos de esta cuarentena? 

Esto es algo nuevo para todos, pero desde los profesionales de la psicología ya vemos lo que esta sucediendo y sus efectos, fundamentalmente con los adultos, con los niveles de ansiedad en su máxima expresión, con esta cuarentena se nos quita la socialización el encuentro con el otro, sumemos el vínculo familiar, la pareja y los hijos, es una situación muy compleja.

En el mundo de los niños en edad de jardín de infante o escuela primaria, y en el adolescente podemos decir que han perdido el socializar y el contacto con el otro, tanto en lo visual o comunicarse. Esta situación se multiplica si estamos en ambientes reducidos o comprimidos, sin tecnología para todos los integrantes, donde se transforma en un trastorno de la ansiedad.

¿Por qué cuando se dictaminó la cuarentena lo primero que pensaron las familias con hijos fue qué hacer con los chicos?

La mayor dificultad de ser padres en este contexto, es tener hijos con el pensamiento concreto no desarrollado en su totalidad, todos sabemos que es una enfermedad y que debemos cuidarnos, no ocurre lo mismo que no entienden por qué deben estar encerrados o no poder ver a sus familiares como lo son a veces los abuelos.

Los niños se preguntan siempre el por qué no, entonces con la flexibilización de poder ver a familiares pudieron recuperar un poco de la socialización perdida, además, perdieron como niños, compartir, competir, o el ver al otro de frente y tener conciencia del otro, el niño necesita desgaste de energía, necesita gastar energía que solo lo hace en situación de encierro, esto lo hace donde se encuentra con los otros integrantes de la familia quienes ya mayores o adultos tienen un marcado trastorno de ansiedad, sin mencionar la excesiva cantidad de material que se les asigno desde la escuela.

La primer persona en tener la presión de entregar y trasladar la tarea es por lo general la madre de los niños, teniendo en cuenta que pueden ser más de un chico en situación de escuela virtual; luego todo esto se traslada al chico quien al final del día es el más perjudicado.

Esto se convierte en una patología de estructuras de ansiedad y presión, por eso es aconsejable que los padres traten de equilibrar y no satisfacer al máximo los objetivos que les plantea la escuela, ya que el perjudicado directo es el niño, por ello recomiendo ralentización para mantener una salud mental acorde, bajemos los niveles de ansiedad y exigencias, por que el niño cuando realmente deba volver a la escuela no va a querer ir.

Contrariamente a lo que a priori se puede pensar porque son nativos digitales, en una temprana edad generalmente no se enganchan con la comunicación online. Charlas por zoom por ejemplo. ¿Cuál es la explicación?

Es muy probable que un juego virtual o video juego les dé más satisfacción que una charla, y esto va variando según la etapa del adolescente, quedan rehenes de estos juegos según la edad.

El control por parte de los adultos sobre plataformas o juegos es lo ideal, hay plataformas diseñadas para adultos donde hoy tiene acceso el niño o adolescente.

Hay que tener en cuenta que como adultos tenemos que retomar un ritmo de horario, y tratar de volver a una normalidad.

¿La idea de que estoy ayudando a otros a través de la auto cuarentena, es altruista?

En la vida los extremos se tocan, hay que tener cuidado con el manejo de los miedos, y las estructuras de personalidad, si esta cuarentena se extiende hay que evaluar cómo ayudar a salir a los que han perdido noción del tiempo, adaptar horarios.

A mayor cantidad de encierro, es seguro que se incremente la ansiedad y la perdida de empatía para con el otro.

¿Qué piensa de las imágenes de festejos con gente rompiendo la cuarentena y poniendo a otros en peligro? ¿Deberíamos juzgarlas duramente, o deberíamos tratar de entender que es parte de la naturaleza humana?

Los seres humanos todos somos instintivamente transgresores, lo ves en rutas y el exceso de velocidad, además de la inmadurez emocional y la poca empatía de ponerse en el lugar del otro.

Carece de poder aceptar limites, y llama mucho la atención que lo haga una persona mayor y no un adolescente, mientas más adulto es un apersona mayor es la patología de transgredir las normas.

Por: Fernando Cascino