Refugios de invierno en Ciudad de Mendoza: más de 200 personas recibieron alojamiento y asistencia integral
El operativo para personas en situación de calle funcionó durante 78 días y permitió brindar alojamiento, alimentación, atención sanitaria, capacitación y acompañamiento social. Además, 33 personas consiguieron empleo y comenzaron a alquilar una vivienda durante el período de funcionamiento de los refugios.
La Ciudad de Mendoza presentó el balance del operativo de invierno destinado a personas en situación de calle, que se desarrolló entre el 15 de junio y el 31 de agosto. Durante esos 78 días, 203 personas utilizaron las instalaciones de los refugios nocturnos, donde recibieron no solo alojamiento frente a las bajas temperaturas, sino también asistencia sanitaria, alimentación, herramientas para acceder al empleo y acompañamiento para fortalecer sus vínculos sociales y familiares.
La iniciativa se desarrolló por tercer año consecutivo a partir de un modelo de gestión tripartita, que articuló el trabajo del Estado municipal y provincial con el aporte del sector privado, fundaciones, organizaciones sociales, comunidades religiosas y redes comunitarias.
Dos refugios y un trabajo conjunto
El operativo contó con dos centros de alojamiento: el Refugio Huentala y el Refugio Azul. El funcionamiento de ambos espacios fue posible gracias a la participación de diferentes instituciones y organizaciones.
Entre los principales aportes se destacó el de la Fundación Huentala, que puso a disposición infraestructura calefaccionada, realizó obras para ampliar las instalaciones sanitarias, financió la conectividad y brindó más de 3.500 desayunos.
Por su parte, la Fundación Grupo América acondicionó espacios en el Club Sportivo Independiente Rivadavia para disponer dormitorios, comedores, equipamiento y calefacción. También aportó elementos de higiene, productos de limpieza y el desayuno diario para quienes asistieron al refugio.
La participación comunitaria también fue clave. El Decanato Centro de la Arquidiócesis de Mendoza y las organizaciones que integran la Red Calle, entre ellas la Pastoral de Calle, congregaciones evangélicas y organizaciones sociales, sumaron más de 300 voluntarios.
En conjunto, prepararon y sirvieron más de 2.900 kilos de comida caliente durante las noches del operativo y generaron espacios de escucha, contención emocional y revinculación.
Salud, empleo y acompañamiento social
El abordaje impulsado por el municipio buscó superar la asistencia vinculada exclusivamente al alojamiento. Más del 60% de las personas albergadas participó de las distintas actividades de integración y acompañamiento propuestas durante el operativo.
En materia sanitaria, el equipo de Salud Comunitaria aplicó esquemas de vacunación contra Hepatitis B, gripe y Doble Adultos a 44 personas, además de realizar controles clínicos. También se efectuaron 31 testeos voluntarios de VIH y sífilis, cuyos resultados fueron negativos.
El acompañamiento incluyó además la participación de equipos vinculados a adultos mayores, salud mental y asistencia psicosocial.
Capacitación para acceder al empleo
Uno de los ejes centrales fue la generación de herramientas para favorecer la autonomía y la inserción laboral. A través de la Oficina de Empleo y la Coordinación de Juventudes, se dictaron talleres de confección de currículum, preparación para entrevistas laborales y capacitaciones vinculadas con la Manipulación de Alimentos y distintos oficios.
También se ofrecieron actividades deportivas en el Gimnasio Firpo, asistencia jurídica gratuita y entrevistas individuales de acompañamiento psicosocial.
33 personas consiguieron trabajo y comenzaron a alquilar
Uno de los principales resultados del operativo fue que 33 personas consiguieron empleo y comenzaron a alquilar una vivienda durante el período de funcionamiento de los refugios.
El proceso de acompañamiento y las herramientas brindadas para la búsqueda laboral permitieron concretar inserciones en sectores como la construcción, la gastronomía, el comercio, la agricultura y los servicios.
Además, se registraron casos de revinculación familiar y se acompañaron procesos para facilitar el acceso a pensiones destinadas a adultos mayores.
Los principales números del operativo
Durante los 78 días de funcionamiento, 203 personas utilizaron los refugios, con un promedio de estadía de 17 días por persona.
La población atendida estuvo compuesta principalmente por adultos de entre 21 y 60 años. En cuanto a su procedencia, el 18% tenía domicilio en la Ciudad de Mendoza, mientras que el resto provenía de otros departamentos del Gran Mendoza, del interior provincial y de otras provincias argentinas, que representaron el 17% del total.
El operativo también contó con el apoyo del Liceo Militar General Espejo, que aportó camas para los dos refugios, y de AUTAM, que facilitó pasajes urbanos y de larga distancia para que las personas alojadas pudieran trasladarse hacia sus lugares de trabajo o regresar a sus localidades de origen.
El acompañamiento continuará durante todo el año
Desde la Municipalidad de Ciudad de Mendoza señalaron que el trabajo con personas en situación de vulnerabilidad continuará más allá del cierre del operativo invernal.
En este sentido, se mantendrán ciclos de talleres permanentes los días miércoles, junto con el trabajo de los equipos psicosociales y de Personas Mayores. También continuarán las acciones de las áreas municipales de Empleo y Salud.
De esta manera, la Ciudad de Mendoza busca sostener durante todo el año un abordaje que combine asistencia, acompañamiento y generación de oportunidades, con el objetivo de favorecer la restitución de derechos y la integración social de las personas que atraviesan situaciones de vulnerabilidad.







