La primera víctima en la guerra, es la verdad. Esta máxima atribuida al senador estadounidense Johnson, pronunciada en los albores de la primera guerra mundial, tiene vigencia pero además, también es aplicable a otros escenarios, no sólo a la guerra. Bien cabe en esta pandemia.

Las teorías conspirativas pueden tener solventes argumentos o ser burdas operaciones políticas. Pero una vez instalado el riesgo, y como en el caso que nos ocupa, al comprobar la eficacia con que se propaga el virus, necesariamente es más conveniente tomar recaudos que seguir especulando la cronología del huevo y la gallina.

Surgiese por acción del azar, por venganza de la naturaleza o por mentes febriles y mercantiles, igual ya está entre nosotros y ser simples mortales nos ubica en un lugar incómodo.

Pero revertir la situación, evitar la propagación y disminuir su letalidad debe ser un propósito común. Para conseguir eso, omitir, ocultar, evadir y peor, mentir, puede agravar el cuadro de situación.

Mendoza, aunque siempre tan cuidadosa en sus formas, tan elegante y limpia, presenta datos que debieran al menos, llamarnos la atención.

Mientras escribimos esto, la cantidad de infectados con Covid19 según las cifras oficiales es de 74 casos. En relación a ciudades de parecida cantidad de habitantes, pero del hemisferio Norte, es muy alentadora, pero si lo cotejáramos con otras provincias de nuestra misma Nación, no. Pero eso no es lo más sorprendente. Lo que sí ocupa nuestra preocupación es la proporción de personas recuperadas y de muertes. El índice promedio entre infectados y fallecidos, en Mendoza debería encender una alarma.

En todo el Planeta, sabiendo la imprudencia y oscilación en las decisiones sanitarias de países que inciden más que el resto en el promedio (como es el caso de Estados Unidos), y a pesar de la enorme expansión de contagios, el promedio no alcanza al 7% de decesos. Mendoza supera el 12%.

Toda especulación que podamos ensayar será irresponsable. Tal como indica una de las premisas del periodismo, buscamos que las autoridades del Ministerio de Salud respondieran nuestra preocupación. Lamentablemente, encontramos por respuesta, que recién la próxima semana la ministra del área dará entrevistas.

Con entendible orgullo, las autoridades de Mendoza sí salieron a publicar que en Mendoza se han hecho muchos test y durante cuatro días no se ha detectado algún infectado. Ojalá, clamamos nosotros, ya que el riesgo de estar infectado y de morir, en Mendoza es sensiblemente más probable que en otras ciudades, provincias y regiones.

Existe en Mendoza una legislación, que siempre que se la menciona, se lo hace pomposamente. Ley de Derecho de Acceso a la Información Pública. Tanto como la mayoría de las actividades, durante esta etapa de aislamiento, tampoco está funcionando.

Desde PORTADA.COM.AR instamos a las autoridades provinciales que den la información adecuada y necesaria a tiempo. Celebramos que puedan relajar el aislamiento preventivo. Ojalá que con idéntica celeridad, comiencen a dar las respuestas que inquietan y ponen a Mendoza en un lugar que nadie quiere ver.