Estar en la historia es muy importante, pero con eso, no alcanza. Hoy, mientras invertimos el tiempo de una manera diferente a como lo veníamos haciendo, se nos  hace más elocuente que nuestros artistas no ocupan los lugares merecidos.  No se ven en las primeras señales televisivas, no aparecen sus sonidos en las radios con la frecuencia necesaria como para que los sintamos propios y además, debido a las restricciones, los lugares en los que se los puede escuchar en vivo, están vedados a los efectos artísticos. Algo que deberían revisar. Pues el 50% de ocupación de un bar bien admitiría una presentación musical, tomando los recaudos necesarios para que sólo puedan contagiarnos vitalidad, ritmo, armonía y letras que testimonien lo que pasa y lo que somos, algo que hicieron, hacen y sin dudas seguirán haciendo los que conforman la portentosa banda Los Alfajores de La Pampa Seca.

Hoy decidimos invitar para que está en PORTADA el Negro FIAT.

Él, Roberto Fiat, músico, guitarrista y cantante de enorme trayectoria, de potentes riffs, y letras con un fuerte contenido social. Miembro desde siempre de los míticos Alfajores, junto a Sergio Bonelli(guitarra y voz), Paula Casciani (bajo y coros), y Carlos Casciani (batería), nos cuenta que componer en Mendoza “ es muy complicado por muchas razones. Básicamente, porque nuestro país está muy centralizado en Buenos Aires, casi todas las productoras grandes y discográficas están en Buenos Aires, y aunque ahora es más factible hacer un disco en Mendoza, Tucumán o La Rioja, hacer que ese disco se difunda se ha hecho más complicado, sino tenés el aparato de una disquera atrás que lo empuje. Así que eso sigue siendo muy complicado desde las provincias. Nosotros apenas accedemos a la difusión de los medios locales y en algunos casos ni siquiera. Entonces, eso también hace que la gente tarde más en conocer lo que hacemos. Hay una cuestión de reproducción, cuando una banda se escucha en la radio más de tres veces al día y se escucha de cortina de un programa, parece que no pero eso va inflando la creación de la banda y haciendo que la gente la conozca; y eso no sucede normalmente en las provincias.”

El artista también reflexiona con nosotros sobre cómo era el panorama musical hace 30 años, cuando la banda recién comenzó a dar sus primeros pasos, con el panorama actual: “Diferencias hay muchas y también hay muchas similitudes. Posiblemente las diferencias estén más cerca de las posibilidades (de componer). Cuando nosotros empezamos en la parte técnica de sonido, los instrumentos eran muy caros, no se conseguían, era muy difícil grabar, era muy difícil todo en la parte técnica. Hoy es más accesible. También hubo una época en que nos quedamos sin lugares donde tocar y ahora afortunadamente, antes de la pandemia, estaban saliendo lugares donde se podía tocar. Así que en ese sentido, la cosa ha mejorado un poco. En la época donde empezamos nosotros, a veces teníamos que inventar lugares. En lugares donde no se hacían espectáculos, conseguíamos que nos prestaran el lugar. Y hoy por hoy, hay más pubs, que permiten que existan shows, y que alguna banda vaya a tocar. Así que en ese sentido la cosa ha mejorado bastante”.

El músico nos contó sobre cómo vive este proceso de cuarentena en el que estamos los argentinos, en la que él admite que “la verdad que mucho no se puede hacer, pero tratando de sobrellevar la cuarentena lo mejor posible. Afortunadamente, sin mayores inconvenientes en cuanto a trabajo. Con la familia, bien, todos cerca y sanos, así que no me puedo quejar”.Respecto a si suele escuchar música actual, deslizó: “No soy muy conocedor de las nuevas bandas, aunque a veces escucho. Me cuesta un poco retener la información, porque como esta impronta hoy por hoy, no es tan directa o tan descriptiva, a veces escuchas una banda en una radio y no sabes cómo se llama la banda, uno no tiene tanta información de la banda como sí a veces escuchas su música, entonces escuchas de todo. Es todo tan rápido, tan espontáneo, que a veces cuesta. Antiguamente tener un disco de una banda hacia que uno tuviera la tapa con la foto, lo conociera físicamente… Había otro proceso que ocurría para hacernos presentes los músicos.”

El guitarrista además, analizó la función social del arte: “El arte en general tiene muchas aplicaciones. La más común o la que la gente más reconoce, es el entretenimiento, como diversión, o algo que recrea el alma en el sentido de la belleza. La música también ha tenido distintas aplicaciones. Para algunos la música significa bailar y está muy bien que así sea. En otras épocas, la música tenía una función social también, de poner en evidencia algunas cosas que sucedían en el país, denunciar si se quiere algunas cosas que pasaban que no se decían en los medios, ni en ningún lado, y por ahí sí lo decía una canción. Eso no ha cambiado mucho. La música hoy, debe asumir el rol de decir algunas cosas que no se dicen en otro lado, porque no conviene, porque no es negocio; y sigue teniendo la función de divertir, de entretener, de alegrarle el alma a la gente. En la música, y en las otras artes también.”

Entre risas, Roberto Fiat admite que Los Alfajores de la Pampa Seca no tienen pensado “por estos días (durante la cuarentena) nada. Los Alfajores son un grupo de riesgo. Los Alfajores siempre tenemos nuevos desafíos aunque pareciera que ya hemos hecho muchas cosas.” También nos confía: “Siempre tenemos nuevos desafíos. El año pasado tocamos con una orquesta sinfónica (la Orquesta Sinfónica de la Facultad de Artes y Diseño de la Universidad Nacional de Cuyo) y nos van apareciendo cosas que todavía no hemos hecho. Siempre tenemos algo que nos mueve a hacer cosas nuevas. Siempre estamos en movimiento mientras la salud también lo permita.”

Al despedirse nos agradeció: “Muchas gracias a ustedes por prestar atención al panorama de músicos en Mendoza. Siempre estamos ávidos de que se escuche algo de los que hacemos”.