Durante el programa Muchas Gracias, dialogamos con Marisa Tarantino, abogada y autora del libro “Ni víctimas, ni criminales: trabajadoras sexuales” quien relató cómo llegó a escribir esta obra.

La escritora aseguró que la política criminal antitrata “tiene un impacto negativo en quienes ejercen el sexo comercial y que la criminalización producto de esas legislaciones afecta fundamentalmente a mujeres, resultado contrario al espíritu que se pretende abordar”. En este sentido, afirmó que “Mendoza es una de las provincias que sostiene la penalizaciones que han sido derogadas en los años `90”.

Por otra parte, Tarantino explicó cómo se ha dado en los últimos años la vinculación entre trata de personas con fines sexuales y prostitción: “Surge a fines del siglo XIX con el activismo de las primeras feministas abolicionistas, que fueron las que denunciaron los abusos y la doble moral que implicaban los regímenes reglamentaristas con sus dispositivos de control policial e higienista de la prostitución de ese entonces”.

En ese sentido, la abogada afirmó que este tema causa mucha polémica dentro de los feminismos.

Tarantino aclaró que “el ejercicio de la prostitución en sí no está prohibido, pero la obtención de ganancias o beneficios económicos de la prostitución ajena sí lo está y es considerada explotación sexual. Así, la ausencia de un reconocimiento legal del trabajo sexual es una de las razones que impiden distinguir con claridad cuáles son las situaciones en que es legal ejercer el trabajo sexual y cuáles no”.

Respecto de su libro, Tarantino afirmó que “ha tenido buena repercusión y un amplio público. Este es un tema que muchas veces se habla en forma ligera pero nuestros investigadores han escrito mucho al respecto”.