El 24 de agosto se presentará el libro “Los Indios Montoneros” cuyo autor es Diego Escolar con quien dialogamos en Muchas Gracias para conocer en detalles el escrito.

 

“El libro es resultado de un trabajo de 20 años. Era mi tema como antropólogo, en mi trabajo con los huarpes”, explicó Diego, quien destacó que había un desconocimiento de las comunidades que existían”, y comenzó a investigar qué había pasado con los indígenas de cuyo.

“Mi acercamiento a esta documentación fue porque familias de puesteros mostraron archivos y copias de los juicios que habían existido de las tierras”, contó el también antropólogo quien situó estas acciones por alrededor del 1700 hasta principios del siglo XX.

“Los pueblos de indios era una figura legal que le reconocían sus tierras con un solo requisito, que era atenerse a las leyes de la corona española”, detalló Escolar quien agregó que lo más importante que se muestra en el libro es el proceso de la entrega de concesiones, muchas por impulso de los propios aborígenes, quienes a lo largo del tiempo aplicaron políticas para proteger las tierras. “ Estos grupos nunca cesaron de defender sus derechos sobre las tierras, sino que les fueron arrebatadas a lo largo de 200 años”, dijo Diego, al tiempo que sostuvo que en espacio hablamos de un tercio del territorio de Mendoza.

Para desactivar las rebeliones de los “indios” en el país, los trasladaban a otros lugares, como San Juan, Córdoba o San Luis, lo que llevó a generarse una mixtura étnica, sostuvo.

A raíz de la documentación conseguida, Diego Escolar comenzó a hacer un archivo que demostraba que las tierras eran huarpes y que por esos arrebatos habían muerto muchas personas. “Estos papeles tienen un fuerte valor jurídico porque demostraba la voluntad de defensa de la tierras” sostuvo.

La foto de tapa del libro es parte de los archivos, sobre una manifestación, donde reclaman por el agua que se estaban llevando, al principio del 1900 explicó el antropólogo.

“Mendoza es una sociedad racista, y la negación es una expresión de eso”, explicó Escolar, quien agregó que es un racismo estructural que tiene origen en el uso despectivo del término indio. Además añadió que los “indios” que aún persisten, saben y reconocen la discriminacion que siempre han sentido por parte de las personas de la ciudad.