Germán Ejarque responde y desarrolla temas como el humor en personas con discapacidad. “Me gusta la idea de tratar los temas de discapacidad con naturalidad, hay que desprenderse de estereotipos, necesitamos romper con el prejuicio y hablar más relajados sobre el humor el sexo y todo lo que nos rodea”.

En esta nueva sección de PORTADA, trataremos de abordar el mundo de las personas con discapacidad y naturalizar temas como el humor, entre algunas otras. En esta primera charla “Sin Tapabocas”, Germán Ejarque nos cuenta un poco de como se lleva el humor y la discapacidad:

¿Por qué pensas que hay incomodidad a la hora de tratar en la vida común con una persona con discapacidad?

El ser humano le tiene miedo a lo distinto, me pasó que, a mi me gusta mucho acompañar a mi madre o a mi señora a hacer las compras, y a veces noto a los niños que ven mi silla que es a motor, o mi apariencia, mis brazos  flacos o mi boca chueca y los niños preguntan a sus madres ¿Qué le pasó? y la reacción de ellas es taparle la boca rápidamente, los alejan de mi y les dicen que no pregunten, eso muestra que se enseña a no hablar de estas cosas desde pequeños. La discapacidad es parte de la vida misma, cuando era chico subía muy poco al colectivo, de igual manera poco me subo a ellos dado que me ha ocasionado más de un golpe, y hay que dejar en claro que se debe adaptar bien un medio para poder acceder al mismo, muchas veces me han invitado a lugares y me quede afuera por no poder acceder, la idea es hablarlo para que todo esto cambie.

¿Hay humor en la discapacidad?

Entre nosotros, las personas con discapacidad tenemos un humor negro, hay ciertos códigos sobre ello, yo tengo mucho humor al respecto, personalmente creo que debemos reírnos de todo, quizás hay gente como en todos lados, que le moleste y a muchos que no, pero también hay que naturalizar el humor y la discapacidad. También tiene que ver con la aceptación misma de la persona que tiene alguna discapacidad, y además de la familia o su entorno, recordemos que aun esta instalado ese paradigma de esconder a familiares con discapacidad, siempre trato de pregonar que la persona salga, que trate de ir a un club o hacer actividades artísticas.

A veces no sabemos cómo manejarnos con las personas con discapacidad y tenemos miedo a decir nos vemos a una persona ciega, eso también tenemos que tratar de tomarlo más natural.