Vivimos en un mundo cada día más convulsionado, donde no solamente los cambios en la sociedad se ven a diario, sino también en la naturaleza, el clima ya no es el mismo, cada vez más seco en algunas regiones; más húmedas y lluviosas en otras produciendo grandes inundaciones, el invierno aún no llega con la fuerza que debería en estas épocas del año, las plagas aparecen sorpresivamente, encontramos en los patios y en lugares inhóspitos de nuestros hogares insectos que no sabemos de dónde vienen y aún se encuentran perdidos cómo que tampoco saben hacia dónde quieren ir, sería bueno que estén en su hábitat natural. Se podan muchos árboles y el oxígeno es escaso , por eso qué los verdes en los parques cerca del río y de la montaña no es ese verde nítido natural al que de niños estábamos acostumbrados . Porque será que todo está cambiando?, el humo invade el contexto natural en el que vivimos, nuestros pulmones ya no respiran aire puro. Se ve tristeza en el reino animal, algunos encerrados otros esperando ser adoptados por un alma caritativa, y otros divagan por cualquier lugar buscando un sustento para alimentarse. Los bosques, parques y demás invadidos un por un color oscuro que casi no se percibe, las flores perdieron parcialmente su color , el agua turbia de los ríos qué unos pocos a causa de las altas temperaturas intentan disfrutar.
Aunque no a todos nos causa gracia ver el basural y la poca conciencia del ser humano con la madre naturaleza.
Nuestros pulmones no respiran aire puro, grandes basurales que actualmente nos traen distintas pandemias que ni siquiera sabemos a quién echarle la culpa, algunos aducen que Dios «está enojado con la humanidad » y por eso pasan éste tipo de cosas, pero no saben que el ser humano también es responsable de su accionar y de cuidar el medio ambiente. Sería muy importante empezar a actuar, incentivando la forestación, ya que los árboles son el pulmón para mantener viva nuestro planeta, utilizando energías alternativas como la eólica y solar, a su vez a través de campañas, para evitar la contaminación en ríos, océanos que no haya basurales a cielo abierto, y que los residuos puedan ser reutilizados en nuevos productos. Y como dijo Martin Luther king: «Si supiera que el mundo se acaba mañana, yo todavía plantaría un árbol»

 

Carolina del Valle Forchino
DNI 25 45 78 79 mail:Carolinadelvalleforchino@gmail.com
Periodista y Locutora Nacional, egresada de Universidad de periodismo obispo Trejo y Sanabria de la ciudad de Córdoba Capital.