Hace unos días, en conferencia de prensa, el gobernador Rodolfo Suárez manifestó que los jóvenes son los responsables de que el Covid-19 este en plena circulación; a este mensaje se le sumó la declaración del presidente Alberto Fernández, quien en sintonía con Suarez, culpó o le tiró la pelota a los jóvenes que no cumplen las reglas. Esta idea de que es la juventud la irresponsable, es parte de un pensamiento que hace años gira en el inconsciente colectivo de la sociedad. Esto sin dudas sirve para justificar o explicar formas de actuar o conductas, pero como toda teoría no siempre es la acertada.

Según datos del gobierno de Mendoza, las personas entre 15 y 29 años, implican el 28% de los casos positivos con Covid-19, pero este dato es un porcentaje aislado, ya que no se tiene en cuenta cómo es la composición de la población en detalle.

Teniendo como base la idea de este imaginario de una juventud «irresponsable», vemos otros datos que no se expresaron en la conferencia del gobierno, y jugando en el discurso oficial, vemos los siguientes números y detalles de la población mendocina, con base a la estimación poblacional 2019 de la DEIE (Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas de Mendoza), el cual nos muestra el siguiente escenario: Población entre 15-29 años: 25,5% (28% de los casos de covid), Población entre 30-39 años: 14% (22% de los casos de covid), Población entre 40-49 años: 10,7% (17% de los casos de covid), Población entre 50-59 años: 9,7% (11% de los casos de covid).

¿Que nos comunican los datos del gobierno?, la proporción de población de jóvenes entre 15 y 29 años no dista tanto de la proporción de personas contagiadas por covid, solo un 2,5%, sin embargo, el sector de población que más se está contagiando es el de 30 a 39 años. Teniendo en cuenta estos datos oficiales, no vemos que solo sea responsabilidad de los jóvenes que creen ser inmunes, la causa del aumento de casos.

Entonces nos preguntamos, ¿no será un poco más acertada la idea de buscar la explicación de los contagios en otras dimensiones?,  como es la población económicamente activa,  ¿y si en vez de mirar solo la edad, también miramos la situación laboral y las condiciones habitacionales?

Es probable que la urgencia de comunicar tropiece con los datos y la poca información, o tal vez instalar la idea de una juventud irresponsable es la mejor y más rápida salida de un gobierno con datos no tan certeros.

Por: Fernando Cascino