En el programa Muchas Gracias, el analista en política económica Juan Manuel Gispert, expresó que los ministros de Finanzas de ese organismo -que agrupa a Canadá, Estados Unidos, Japón, Francia, Alemania, Italia y Reino Unido- alcanzaron un acuerdo para fijar las bases de un nuevo sistema fiscal internacional, mediante la instauración de un impuesto mínimo global del 15% para las grandes corporaciones multinacionales.

En este sentido, Gispert explicó que se busca especialmente el aporte de “las empresas tecnológicas ya que han puesto en jaque a los mismos gobiernos, dado el incremento de sus capitales, que supera por mucho a las reservas de distintos países. Lo que han logrado estas empresas es una carrera fiscal a la baja ya que los países en desarrollo compiten para recibir sus ganancias, que no son inversiones”, afirmó.

Gispert explicó que “estamos empezando a hablar de una política fiscal global muy importante, la primera”. En este sentido, Gispert detalló los miles de millones de dólares que se fugan en “paraísos fiscales” y que a través de este impuesto podrían recuperarse, al menos en parte.

“Hoy estas empresas operan en todo el mundo…y por lo tanto tendrán que aportar este impuesto en el lugar donde estén asentados. Estados Unidos espera recaudar con este impuesto un millón de dólares”, afirmó Gispert.

Finalmente, el analista explicó la situación que se da en nuestro país, vinculada con la presión de las grandes empresas sobre el Estado nacional y se refirió a los cuestionamientos del empresariado mendocino en relación a la intervención del gobierno nacional para el salvataje de IMPSA. “La agenda real de la producción pasa por otro lado, no por lo que las empresas expresan que sería la presión fiscal” concluyó.