Un edificio que irrumpe el paisaje en medio de un barrio lasherino

 

Si sos de Las Heras, o vivís cerca del Barrio Aeronáutico del distrito de El Zapallar, seguramente te pasó como a nosotros, cuando pasabas por la calle Videla Castillo, en la esquina con la calle Sguazzini. No supiste si viajaste en el tiempo, o si entraste por una especie de túnel tempo – espacial y acabaste en Disneylandia. Y es que seguramente viste la enorme y llamativa edificación en forma de castillo que allí se encuentra, con una S y una H grabadas en el frente del portón de metal.

La familia detrás del castillo

Desde PORTADA, nos animamos a hablar con el actual propietario de este lugar, el denominado “Castillo del Barrio Aeronaútico”, quien de entrada nos respondió nuestra primer duda: “Mi nombre es Ariel Soto Hudson, ese es nuestro apellido (lo que explica las S y H del portón del frente). Pertenecemos a una familia que si bien tiene una trayectoria en la provincia, sumado a eso en el barrio residimos hace unos 50 años aproximadamente”.

Se trata de una fábrica de golosinas, que actualmente se dedica exclusivamente a producir la famosa golosina del juguito congelado. “Esto originalmente era una propiedad de barrio. Mi padre a fines de los años 80 decidió mudarse a esta propiedad que pertenecía a su madre y edificar una construcción distinta. La denominó mutación ecléctica. Pues él eligió de todas las épocas (antigua, medieval, y contemporánea), sumado al actual diseño arquitectónico, que conjugó en la construcción de este castillo” detalló el hombre. “El lugar se eligió para colocar una fábrica que en su comienzo fue un micro emprendimiento y luego se transformó en una industria” nos explicó.

Si ingresamos al sitio web de esta industria, nos encontramos con el siguiente relato: “Industrias de Soto Hudson Argentina se originó en el núcleo de una familia europea a principios de 1962, teniendo sus bases en la provincia de Mendoza. Desde entonces se dedicó a la elaboración de golosinas… (…)”. “La fábrica de golosinas existe desde hace aproximadamente unos 30 años. Antiguamente, mi padre se había dedicado al rubro de los artículos de limpieza y cosmetología. Luego de fines de los años ’80 (1980) casi principios de los 90 (1990), emprendimos este proyecto que trata de la elaboración de los jugos para congelar, que para nosotros pasó a ser a partir del año2000, un producto que directamente se elabora como un sorbete, o sea un helado” nos relató Ariel Soto Hudson a nosotros.

Sobre la estructura de la propiedad nos contó: “Las torres tienen una función: el castillo fue diseñado para poder protegernos. En esas torres tienen acceso los vigías, que son los antiguos cuidadores que había en los castillos para divisar cualquier peligro. Esas torres tienen acceso, (algunas son sólo de adorno), otras tienen acceso para poder observar desde el punto más alto a la lejanía, con una vista panorámica”.

Al concluir, lo que inicialmente fue una broma por parte del entrevistador resultó en una idea que ya venía gestándose: “Está proyectado en algún momento hacer visitas guiadas. La idea es que en algún momento la gente pueda acceder y conocer un poco de la historia del castillo. Y también conocer un poco de la historia de este producto (en referencia al juguito congelado) y de esa manera consustanciar a la población mendocina y también nacional, de que en Las Heras se elabora un producto de excelente calidad con alcance internacional”.