Desde la intersindical de Mujeres Trabajadoras de Mendoza, emitieron un comunicado en el que describen los hechos de violencia, discriminación y amenaza que viven integrantes de la Comisión Directiva Provincial de la Asociación de Trabajadores del Estado.

Desde PORTADA.COM.AR decidimos publicar el documento de modo literal, y aprovechamos para solidarizarnos con todas y todos quienes sufren persecución, discriminación, violencia y nos sumamos al pedido de ALERTA que propugna este colectivo de Mujeres.

Esto se suma a lo que consignábamos ayer sobre la manifestación de un diputado nacional que hace alarde de su desprecio, no sólo hacia la figura de la Mujer sino contra aquellos que hoy son sus adversarios y ayer fueron sus socios electorales. Pero destacamos muy especialmente que con las cifras que se registran en nuestra provincia y en toda la Argentina sobre hechos de violencia contra las mujeres, las instituciones, tanto sindicales como políticas, deberían acentuar las sanciones para con quienes ejercen estas actitudes que lesionan a toda la sociedad y agravan una situación ya de por sí trágica.

INTERSINDICAL DE MUJERES TRABAJADORAS DE MENDOZA
NOS DECLARAMOS EN ESTADO DE ALERTA
Queremos poner en conocimiento de la sociedad en general, solidarizarnos, y dar
todo nuestro apoyo, a las 5 compañeras miembras de la Comisión Directiva Provincial
de ATE Mendoza, integrantes del Departamento de Mujeres de ATE y CTA
Autónoma, que en el día de ayer (12/03/2021) realizaron una denuncia penal contra
el Secretario General Roberto Macho por amenazas y por violencia de género e
institucional.
A fin de proteger la integridad física y psíquica de las compañeras, informamos que
en líneas generales, se denunciaron hechos de acoso, hostigamiento, persecución,
amenazas, abuso de poder, aislamiento, violencia psicológica, económica,
institucional, laboral, simbólica, y política, entre otras, que ejercieron
sistemáticamente la Secretaría General y la Secretaría Adjunta contra las
compañeras denunciantes, durante el desarrollo de sus funciones sindicales, y en sus
puestos de trabajo. A modo de ejemplo, se mencionan:
-Comentarios misóginos, discriminatorios, maltrato verbal y psicológico: “Si no
te gusta, arrodillate”, “que vergüenza, este sindicato se está llenando de putos y
lesbianas”, “te metés conmigo, ya sabés lo que te va a pasar”, “dejate de romper las
pelotas, porque te voy a hacer boleta”, “el Roberto las va a matar política y
laboralmente”, “el sindicato no está hecho para mujeres”, además del maltrato verbal
explícito por medio de insultos cotidianos, y de los comentarios homofóbicos y
discriminatorios contra les compañeres de identidades diversas.
-Directivas violentas, antidemocráticas, discriminatorias y misóginas:
prohibición de reunirse entre las compañeras denunciantes, prohibición de opinar en
reuniones gremiales, prohibición de defender a una afiliada frente al acoso de un
delegado gremial que respondía políticamente a la Secretaría General, prohibición al
resto de afiliadxs de hablarles y reunirse con las compañeras denunciantes,
prohibición de participar de organizaciones de mujeres como Ni Una Menos entre
otras, etc.
-Hechos de hostigamiento, maltratos y amenazas como: 1) la amenaza constante
a las compañeras de retirar las licencias gremiales obtenidas por el voto de sus pares
y para ejercer sus funciones gremiales, con amenazas de “pasarla mal” cuando
retornen a sus puestos de trabajo; 2) la orden de perseguir y vigilar a las compañeras
denunciantes cuando se reúnen entre ellas, en ámbitos públicos (bares, cafés) y
privados (casas particulares), demostrado con el envío de fotografías marcadas de
las compañeras a sus teléfonos particulares con mensajes cuestionando por qué se
reúnen; y 3) las calumnias y difamaciones referidas a conductas y relaciones sexuales
mantenidas supuestamente por las compañeras; etc.
Además, alertamos acerca de que el modus operandi a través del cual la Secretaría
General y la Secretaría Adjunta de ATE Mendoza ejercen violencia laboral, es
promoviendo la iniciación de investigaciones sumariales injustificadas a las
compañeras denunciantes en connivencia con las patronales, demostrado con el
sumario iniciado contra una de ellas a fines de 2020.
Como consecuencia de todo lo relatado, 4 de estas compañeras renunciaron a sus
licencias gremiales el 01/03/2021 con el objeto de no concurrir temporalmente a la
sede del sindicato, dejar de sufrir el hostigamiento y violencia cotidiana a la cual se
encontraban sometidas, y preservar su salud mental.
Por último, manifestamos que a las compañeras denunciantes se les ha asignado
rondín policial en sus viviendas ya que las mismas temen por su integridad física y
psíquica, y la de su familia, y que por esta misma causa se omiten otras referencias
específicas en el presente comunicado, declarándonos en ESTADO DE ALERTA.
Queremos seguir haciendo lo que nos gusta en
libertad. Pedimos que se termine con la violencia en
todos los ámbitos donde nos desarrollamos y que
se acaben las complicidades que permiten que la
violencia siga siendo parte de nuestra vida
cotidiana. El movimiento obrero y sus sindicatos son
herramientas de los y las trabajadoras/es para
mejorar sus condiciones laborales y calidad de vida.
De ningún modo podemos permitir que el ejercicio
de nuestros derechos se de en un contexto de
violencia con una red de cómplices que repiten y
reproducen la violencia patriarcal con nuestras
compañeras y compañeres.
¡QUEREMOS SINDICATOS LIBRES DE VIOLENCIA!