El 6 de septiembre de 1930 se produjo un golpe de estado militar, encabezado por José Félix Uriburu, que derrocó al gobierno de Hipólito Yrigoyen. Se inició un período conocido como la Década Infame (1930-1943).

El golpe militar de 1.930 es el primero de una larga secuela que establecerá un ciclo de golpes militares y violaciones de derechos humanos, apoyados por los grupos conservadores, interrumpidos por breves experiencias democráticas.

El ciclo golpe-elección recién se detendrá en 1.983, luego de la derrota del último gobierno militar en la Guerra de Malvinas.

El golpe de estado militar del 6 de septiembre de 1.930, la inmediata ilegalización de la FORA y el comienzo de la represión al conjunto del movimiento obrero, precipitaron la unidad.

Pocos días después, el 27 de septiembre de 1.930, se fundó la Confederación General del Trabajo.

Se eligió el nombre, tomándolo de su homónima francesa de tendencia sindicalista revolucionaria, y se elige a su primer Secretario General, el ferroviario Luis Cerruti.

Sin embargo, habría que esperar aún 6 años para que la misma se organizara formalmente con su Congreso Constituyente desarrollado entre el 31 de marzo y el 2 de abril de 1.936.

La CGT, tendrá la virtud de impulsar al movimiento obrero argentino hacia una nueva etapa, consolidando el sindicato de rama, estableciendo la dedicación plena de los dirigentes sindicales mediante el pago de una remuneración y vinculando al sindicalismo con la vida política democrática.

La creación de la CGT es un acto de gran trascendencia en la vida política de Argentina, porque preparaba las condiciones para que la clase obrera argentina dejara de ser un actor marginal del proceso histórico, para convertirse en un protagonista.

Uno de los hechos más destacados de la década fue la sanción de la Ley 11.729 de reformas al Código de Comercio. Estableció un avanzado sistema de relaciones laborales para los trabajadores del sector comercial y de servicios, y constituyó el principal antecedente de la Ley de Contrato de Trabajo 20.744, sancionada en 1.974.

La sanción de esta avanzada ley laboral se explica por la unidad lograda entre la alianza de la Confederación de Empleados de Comercio, la Unión de Cortadores de Confección, la Asociación Bancaria, la Asociación de Viajantes de Comercio y la Asociación de Empleados de Farmacia, que aunados en una Comisión Intersindical presidida por Ángel Borlenghi (socialista), logran la sanción de la ley en 1.936, luego de 4 años de luchas y negociaciones.

El éxito de esta ley promovió a Ángel Borlenghi al primer plano del movimiento sindical argentino, y a partir de 1.943 Borlenghi desempeñaría un papel central en el surgimiento del peronismo.