Ya instalada en Tokio para participar de los paralímpicos, la deportista cuenta como fue adaptarse luego de un accidente que la dejo con una discapacidad, y ser una promesa del tenis adaptado.

“Empecé a jugar y no largué más”. Florencia Moreno todavía recuerda aquella tarde de 2014 cuando fue a ver de qué se trataba esa escuela de tenis adaptado en Cañuelas, su ciudad natal. Tenía algunas dudas porque el manejo de la silla de ruedas no era su punto fuerte, pero también sabía que para jugar tenía que aprender a utilizarla. Y así lo hizo.

“El tenis me cambió la vida porque en mis planes no estaba ser deportista. Pero cuando comencé a jugar y me enganché surgió la posibilidad de crecer”, asegura Florencia, de 32 años, la mejor jugadora argentina de tenis sobre silla de ruedas.

En noviembre de 2002, Florencia sufrió un accidente vial en Cañuelas y perdió la pierna derecha. “No tuve tiempo de deprimirme. Nací sin una discapacidad, tuve un accidente, salí adelante y hoy hago lo que me gusta”, dice la actual Nº 17 del ranking mundial a días de su debut en un Juego Paralímpico. Además, marcará un hecho histórico. Será la primera mujer de nuestro país en competir en el máximo evento deportivo.

Florencia Moreno mostró sus atributos y muy rápido fue convocada para el seleccionado argentino. Así llegaron los viajes y tuvo que acostumbrarse a estar varios meses lejos de su familia. Cuando los entrenamientos comenzaron a ser más intensos y en doble turno se mudó a Capital Federal. Con el tiempo llegaron varios títulos, victorias contra Top Ten y la medalla de bronce en dobles (junto a Nicole Dhers) en los Juegos Parapanericanos de Lima 2019. La primera para el tenis argentino en esa competencia, la más importante del continente.

Si bien el tenis hoy es su actividad central, Florencia continúa con sus estudios para ser contadora pública. “Hice una pausa en el 2017 y retomé al año siguiente en otra universidad. Ahora estudio a la distancia”, dice la jugadora que atraviesa el tercer año y va tranquila, sin apuro, entre raquetas y libros.

Los Juegos Paralímpicos, desde que comenzó a jugar, siempre fueron su ilusión. Y hoy son una realidad. Ya está instalada en Tokio. Atrás quedaron las manchas de la pelota en la pared y las marcas en el piso de su casa por los movimientos con la silla de ruedas en época de pandemia. Florencia Moreno, la Nº 1 de Argentina, la futura contadora, se prepara para cumplir ese sueño que ni siquiera imaginaba cuando era una niña. Y va por todo.

¿Cómo se juega el tenis adaptado?