La voz de Vendimia, el locutor cercano, el docente amigo, actor y profesor. Nos cuenta que es la radio en su vida, al cumplirse cien años de la primera transmisión en Argentina.

¿Recordás que fue lo primero que escuchaste en radio que te vincule al universo de la radio, la locución y los medios?

Lo que más recuerdo es a los 15 o 16 años, y es “Hola Muchacha” con Oscar López “Pájaro” (Hijo), porque tenía una relación con mi propia vida, de ver a donde vamos el sábado a bailar, y había que escuchar al Pajarito el lunes para  saber dónde iba a estar, después las vueltas de la vida hicieron que comparta escenario de vendimia con Pajarito y le dije, “Me debes 1 millón de dólares, porque me pasé 15 años de mi vida en tus bailes”. Nunca pensé en ser locutor, entre tarde a esta película.

¿Cuáles son tus referentes locales o nacionales y por qué en la radiofonía?

Tengo mayores referencias en el ámbito nacional, Héctor Larrea y Antonio Carrizo, por su manejo en la voz, el manejo de las entonaciones, en la capacidad de transmisión. En la provincia Juan Carlos Morales, Julio Cesar Blanco por los modos de decir, la forma de leer, por la capacidad de atrapar la atención, de seducir, de provocar un clima, es decir locución clásica en el mayor nivel.

Si pudieras entrevistar en radio a alguien que admires, ¿quién sería?

Quedaron miles, estuve 30 años fantaseando con una nota a Alfredo Alcón,  fui a ver un ensayo de él al teatro Independencia y al salir lo seguí una cuadra lo encaré, el muy cálido me pregunta si tengo grabadora, y yo no tenía, así que pensé en llevarlo a Radio Nacional, pero lo vinieron a buscar para comer y no se pudo, si hubiese sido por él se prendía. Hubiera dado la vida por tener a Joan Manuel Serrat, Alejandro Dolina que pude hacerle una pregunta en una Feria de Libro, pero me hubiese gustado hablar dos horas con él. Eduardo Galeano es otro, que le di la mano, pero no pude entrevistarlo

¿Escuchas radio hoy y qué?

Es paradojal, porque escuché muy poca radio en mi vida, no sé si es una virtud o un defecto, pero he estado casi 40 años de una radio a otra, y quizá un psicólogo diría, tiene un mecanismo de defensa y cuando llega a su casa se relaja. No es mi naturaleza escuchar, y en forma políticamente incorrecta yo diría que en general es mucho más mala que buena.

¿Qué es lo que más te gusta y lo que menos te gusta de los medios hoy?

Veo y escucho casi nada de los medios. Uno viene del palo y tiene obsesiones ideológicas y técnicas. Mi gran preocupación son los medios de comunicación, por como inciden en el imaginario colectivo del país, en el asunto de la grieta, en la desproporción entre un pensamiento único mediático, y lo peligroso que es en un sentido democrático.

 Las redes son un poco catárticas, es liberador y peligroso porque potencia violencias contenidas.

¿Qué es en tu vida Cuidado con el perro?

No eran programas de entrevista nada más, había un programa de charla y otro donde estaba solo, con lectura de texto de nivel literario. Yo escucho que me llaman entrevistador y me hace ruido, me resulta frio,  me gusta más conversador. Mi gran orgullo es no preparar nada, porque no había pre producción, era más una convicción salvaje, mi ficha es la conversación humana, la capacidad de escucha humanamente.

Paradójicamente Cuidado con el perro no se graba desde hace 2 años, pero me llama la atención que me sigan llegando solicitudes de artistas, y es inevitable pensar que están apuntándose para que los invite.  

 

Por: FERNANDO CASCINO