La segunda quincena del flamante 2023 aparenta ser tan promisoria que los diarios no encuentran donde colocar su palabra favorita: escándalo.

Fin de semana acalorado
El procesamiento de un ex funcionario no alcanza. Las declaraciones del ministro de economía, Sergio Massa,
desconciertan a quienes fuerzan por colocarlo como opositor a su propio frente. Que la inflación no alcanzara el 100% frustra a algunos editores. La nueva herramienta de ahorro que prepara el equipo de Massa preocupa por su posible éxito. Los desencuentros de los referentes de la opoisción a nivel nacional se multiplican mientras algunos de los principales voceros que no ahorran en insultar a la actual gestión, se muestran en playas caribeñás desentonando con sus ampulosas declaraciones sobre la pobreza en la Argentina. El juicio por el asesinato al chico Fernando Baez Sosa, ocurrido tres veranos atrás en Villa Gesell consita la atención de muchas y muchos, con idéntico compromiso con el que debaten quién debe irse de la casa de Gran Hermano.

Tiempo de Mujeres

A pesar de los enormes avances que viene ocupando la lucha de las mujeres, las postales en diarios, sitios y televisión siguen siendo primeros planos de glúteos modelados y frases que se niegan a admitir los cambios significativos alcanzados. Y si repasamos los espacios asignados a las mujeres, debemos lamentar que parecen reservados para acontecimientos trágicos. Aberrantes femicidios, como el caso de la docente cordobesa Anahí Bulnes, un hecho macabro que suma una nueva frustración y la noticia más reciente, en el vuelo de Nepal siniestrado, viajaba una mujer, empresaria y deportista neuquina, Palavecino. Enero no de tregua, ni alienta a la reflexión, por lo visto.

Jannet Palavecino, la argentina que iba en el vuelo siniestrado en Nepal

Justo y necesario
El aumento sostenido de precios, factor determinante, principio teórico que intenta explicar la inflación, en demasiadas ocasiones sólo puede encontrar argumento en la indolencia de los formadores de precios. A propósito fue que desde la secretaría de comercio del ministerio de economía de la Nación se convocó a un acuerdo de una canasta vasta de productos, principalmente de alimentos y elementos de higiene para contener las subas injustificadas de precios. Más de 2000 artítculos dentro de un programa -insistimos- acordado denominado “precios justos”. Pues este fin de semana, con la admisión y aval de las autoridades nacionales, uno de los gremios más potentes de la Argentina, el sindicato de Camioneros, dispuso colaborar con los organismos de defensa de los consumidores para controlar bocas de expendio, cuestión de que se cumpla lo pactado. La versión de esos medios de comunicación, más afines a los fabricantes de inflación que a sus propios lectores, consumidores y suscriptores, pusieron sus gritos en títulos para denunciar un avasallamiento a no sabemos muy bien qué y prefieren adjetivar de “patotas” a quienes ejercen ese control antes que estimular en la ciudadanía una actitud consciente, para defender sus propios derechos.

Qué hay de nuevo, viejo
Nada nuevo, dirá y con razón cualquier avezado lector, y efectivamente, en ocasiones, todo suena a deja vu.
El poder ejecutivo nacional, a través de los mecanismos que el orden republicano confiere, envía proyecto para entablar juicio político a los miembros de la incompleta Corte Suprema de Justicia de la Nación. Se supone que la feria (período de no trabajo) es para ese poder, el judicial, sin embargo son los legisladores y las legisladoras de la alianza Juntos por el Cambio quienes definen no darle curso a esa discusión. O sea, el Parlamento, en enero, pierde sus atribuciones esenciales, las de debatir, las de discutir leyes.
Por más halagüeño que se muestre el estío nacional y aunque la distribución esperada del crecimiento se haga esperar, los principales actores de la comunicación cifran sus esperanzas, desde sus sitios, diarios papel y pantallas de tv, en una información que aquél que tenga ganas y curiosidad, podrá comprobar, tiene al menos 12 años. Sí. Se trata de un trabajo científico en medicina, que ahora, ha recuperado notoriedad por la publicación del hallazgo y porque se da en la Universidad de Harvard.

La reversión del envejecimiento es a grandes rasgos la noticia que salva la vacuidad informativa y reemplaza culebrones vencidos de la política vernácula. No es banalizar este avance de enorme significación para la vida. Revertir o al menos frenar el proceso de decrepitud, senilidad, o de fragilidad sanitaria, como la llaman los especialistas, es gravitante y trascendente, pero la misma antigüedad del antecedente la convierte -vaya paradoja- en una antiquísima ambición y aunque los ratones aportaron resultados extraordinarios, hace 12 años, el título era tan parecido que hoy, en este estío del hemisferio sur, suena estática. Y si buscamos en la hemeroteca para cotejar el hallazgo de 2012 con este que anuncian como actual, nos poder’a sorprender, siempre que el papel no esté demasiado arrugado.
Si el 2023 sigue teniendo datos alentadores, si el PUEBLO se manifiesta con sus decires, movilizaciones y herramientas, si las mayorías exhiben aunque sea gesto de algo que se parece a la felicidad, no se gaste en buscar esas imágenes ni en poder detectar títulos y notas que puedan dar cifras de la buena situación, seguramente ,en cambio, podremos volver a conocer un indicio de que hubo agua en Marte.