Sin temor a equivocarnos, la Obra Social de Empleados Públicos reviste un record ya inigualable. Durante todo el 2021, recibimos en PORTADA.COM.AR y en muchos otros medios, innumerables quejas, reclamos, protestas y hasta improperios, debido a la pésima atención y a la mala calidad de servicios, no sólo por las dificultades en las prestaciones médicas, sino además, por parte de proveedores y empresas de servicios que prestan (o deberían) asistencias a las afiliadas y a los afiliados.

Además del inexplicable déficit que exhibe esta Obra Social de Empleados Públicos, que nadie termina de explicar a qué obedece y cómo puede compatibilizar los números en rojo con una calidad de atención en permanente deterioro, y la ausencia de atención que padecen quienes la financian, ahora se suma un otro inconveniente. Los prestadores de salud para las personas que requieren de hidroterapia, les anuncian a sus pacientes que ya no brindarán ese método tan necesario ni tampoco la denominada RPG, re-educación postural global, excepto, claro, tengan otra obra social, algún contratación de medicina pre paga, o decidan -y puedan- pagar el 100% de la atención.

Quienes padecen trastornos musculoesqueléticos, lesiones en la columna, inconvenientes de movilidad, y que hasta hace poco notaron mejoras sensibles gracias a la hidroterapia, a la RPG y a otros tratamientos kinesiológicos recomendados por la OMS, si son afiliados a la OSEP, deberán conformarse con las fisioterapias básicas.

Si acaso tienen buena movilidad en las extremidades superiores acompañada de infinita paciencia, podrán seguir llamando al tan publicitado 0.800 de OSEP para que intenten recibir al menos una respuesta explicativa de por qué han suspendido -también- la posibilidad de estas terapias kinesiológicas.

Cambiamos el calendario y el número de año, pero todo señala que lo que no cambia al menos en este incipiente 2022 es la indolencia y deficiente administración de la obra social de empleados públicos de Mendoza