En esta segunda entrega de una serie de artículos que el Dr. Emilio Caram desarrolla especialmente para PORTADA.COM.AR nos aproxima a la actualidad de la Comisaría 17, ubicada en el Departamento Lavalle, pero que debe brindar cobertura a una vasta y amplia zona.

Con la serie de evaluaciones que iré compartiendo pretendo que el rigor de los datos sea un otro elemento para contribuir en desarrollar una política activa a favor de la seguridad de los mendocinos. Disminuir los hechos delictivos requiere también del compromiso de los medios, cotejando los «partes» que envían las autoridades  frente a los testimonio de los servidores de las fuerzas de seguridad, de las fiscalías y por supuesto, de los vecinos, de la comunidad.

Este espacio es para tomar nota y reflexionar, pero también para que los responsables afronten las funciones y tareas que les competen, sin la mezquindad y sin el confort que garantizan la estabilidad en sus alejadas oficinas.

Pretendemos recabar datos, testimonios y aspectos relevantes que puedan contribuir a entender y resolver lo complejo de esta problemática, y a la vez advertir qué hace el Gobierno para brindar un adecuado servicio de seguridad ante la realidad delictiva que mantiene a toda la sociedad bajo amenaza a la par del Covid19 y la situación económica.

La Comisaría 17º tiene su sede en Villa Tulumaya, Lavalle con una importante jurisdicción, una de las más grandes de Mendoza, abarcando la mayor parte de Lavalle (Jocolí Viejo, Villa Tulumaya, La Pega, Las Violetas, El Paramillo, La Palmera, Tres de Mayo, Zona Industrial, El Vergel y Oscar Mendoza).También abarca El Pastal (Las Heras) parte de Corralitos (Guaymallén) y una parte de Maipú y San Martín.

Es de suponer que esta Comisaría, que debe atender una agenda muy exigente debido a la frecuencia de hurtos y robos, además de otro tipo de delitos, teniendo en cuenta su extensión y las características de la población en zona urbana, semiurbana y rural, cuente con todos los recursos básicos, tanto personal como logístico para prestar un servicio elemental tanto en la prevención como en la lucha contra la delincuencia, más aún sabiendo la fluctuación en su demografía, ya que a propósito de las actividades rurales, en época de cosecha se incrementa hasta triplicar su población, adonde alberga a trabajadores itinerantes, conocidos como «golondrinas».

La suposición choca contra la realidad. La verdad nos dice todo lo contrario:  seis policías por turno, un motorista y dos oficiales superiores, la dependencia está a cargo del Subcomisario Palacios, no tiene Comisario.

Resulta preocupante e irrita saber que los dos patrulleros con que cuenta están ambos fuera de servicio. Una camioneta Hilux y un sedan Corsa. La camioneta lleva un año y medio sin ser reparada y el Corsa, por más buena voluntad del personal policial, que a fuerza de alambre lo fueron reparando, lleva  10 días inmovilizado por desperfectos. También hay dos motos, pero sólo un motorista.

En la parte alta del edificio funciona la departamental Lavalle, a cargo del Comisario Inspector Maldonado, donde se han registrado 5 casos de Covid19 positivo, incluido el mismo Comisario Maldonado. También dicho edificio alberga a la Oficina Fiscal, que se ha visto resentida en sus funciones por los casos de Covid19 mencionados y las constantes desinfecciones. En el edificio el baño se encuentra en pésimas condiciones y la playa de secuestros totalmente colapsada.

En Lavalle y todos sus alrededores de los departamentos de Las Heras, Guaymallén, Maipú y San Martín el delito aumenta, teniendo en cuenta las distancia entre los distritos y sin la movilidad requerida, es Imposible siquiera llegar caminando.

En casos de necesitar apoyo deben pedirlo a la UAP para que desplace un móvil desde Las Heras, departamento que está saturado en materia de delitos y con un recurso limitado, por lo que es casi nula. Pensar que un móvil desde Las Heras llegue y a tiempo a La Pega o al Vergel, a San Martin o a Los Corralitos, es tan difícil o infrecuente como un milagro.

Los datos que pueda aportar el Ministerio Público Fiscal de los hechos delictivos bajo esta jurisdicción son acaso anécdotas. Los vecinos y las víctimas de los delitos, después de sufrir hechos lamentables deben soportar la angustia de saber que será estéril formular denuncia y solicitar la asistencia de las Fuerzas de Seguridad al comprobar la insuficiencia de recursos y la desidia que denotan las autoridades de Seguridad de la provincia.

La dulce espera legislativa y la IGS en su modo piloto automático

En la nota anterior dijimos que la Bicameral de Seguridad hacía 2 años que no se reunía. Al parecer tomaron nota porque hace una semana que se conformó. Esperamos que con idéntica celeridad elijan al Presidente de la Comisión y que se digne a recorrer las comisarías, que visite a la Inspección General de Seguridad y que solicite los informes pertinentes al Ministerio. La comunidad requiere que también el Poder Legislativo se involucre en el dramático acontecer que padece debido a la inseguridad y a las ausencia de respuestas idóneas. Y es este Poder Legislativo quien deberá velar entre otras cosas para conseguir datos fidedignos, ya que hoy el Ministerio Público Fiscal, órgano del Poder Judicial, responde según las instrucciones que recibe del Poder Ejecutivo.

Sabemos de la importante tarea administrativa que lleva adelante la Inspección General de Seguridad (IGS) investigando y sumariando a quien pueda haber incumplido la ley 6722, de la misma manera que sabemos lo insuficiente de esa gestión.

Los directores de la IGS deben ejercer sus facultades de control más allá de sus escritorios. Tengamos en cuenta que al PJ, durante la Gestión de Alfredo Cornejo, no se le permitió incorporar un miembro al Directorio, como establece la Ley, no obstante a quienes hoy así lo hacen los invito a visitar las Comisarías 47º y 17º, para constatar lo que revelamos en estas notas de mi autoría.

Para poder evaluar los «por qué» de este estado abandónico que atraviesan ambas comisarías consultamos si el ex ministro Gianni Venier los visitó en su tiempo de gestión. Idéntica respuesta en ambos casos: no lo vieron jamás.

Confiamos y rogamos para que el actual Ministro Raúl Levrino, tome un camino diferente al de los ágapes marcado por su antecesor y una vez superada la instancia de riesgo superior que provoca la pandemia,  tome contacto con las comisarías y escuche las problemáticas de cada zona y lugar, reponga de los recursos indispensables y active lo necesario para que no sigamos perdieron y por goleada frente a la delincuencia, ya que cada día se les facilita más la comisión de sus crímenes frente a una Estado ausente o búlico.

 

Dr. Emilio Caram

Abogado y Escritor

Ex Director de Apoyo a la Comunidad

Ex Subsecretario de Seguridad Mendoza

Analista sobre Políticas de Seguridad Ciudadana